Los jugadores del Real Mallorca, durante un entrenamiento en la localidad austríaca de Geinberg.

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A tres semanas para que prenda la mecha de la Liga, el Real Mallorca se enfrenta al primer ensayo serio de su fase de preparación. Tras dos amistosos sin demasiada historia que le han servido para coger carrerilla y afinar la puntería, el equipo que dirige Javier Aguirre se enfrenta esta tarde a un partido de altura y a un oponente de entidad. Los bermellones se tomarán las medidas y el pulso frente al Colonia de la Bundesliga alemana en el tercer y último duelo del stage, una cita que, con la plantilla todavía a medio construir, al menos ayudará a tomar las primeras referencias acerca de cómo avanza el verano con lo que hay ahora mismo en el vestuario (Max Aicher Stadion, Movistar y DAZN, 15.00 horas).

Para el Mallorca, que apura su estancia en tierras austríacas mientras sigue llenando la despensa, el calendario empieza a ir cuesta abajo. Durante estos últimos días ha ido cargando con la parte más dura del trabajo y a partir de ahí debería ir subiendo el grado de exigencia, que hasta ahora ha sido mínimo en lo que a partidos se refiere.

El equipo balear le lanzará un pulso a un Colonia con el que más o menos circula a la par en la puesta a punto —su primer encuentro oficial será de Copa, el próximo 14 de agosto, y no debutará en la Bundesliga hasta el día 19, frente al Borussia Dortmund—. En su primer duelo, marcado por unas dificultades iniciales imprevistas, el Mallorca se deshizo del Union Gurten de la tercera división austríaca gracias a los goles de Maffeo, Abdón Prats y Llabrés (1-3) y en el segundo, mucho más cómodo y plano, atropelló al filial del SV Ried durante un bolo en el que se sumaron a la lista de anotadores Manu Morlanes, Amath, Muriqi, Gayà o el colombiano Daniel Luna (0-9).

Desde ese choque de comienzos de semana hasta hoy la plantilla rojinegra ha crecido con la llegada del tercer refuerzo del proyecto, Siebe van der Heyden, que en cualquier caso verá la actuación de sus compañeros desde la banda. El central belga, exfutbolista del Royale Union Saint Gilloise, llegó a la concentración con una leve lesión en el hombro de la que se recupera mientras intentar ganar ritmo. Poco a poco se va sumando al trabajo del resto del grupo y la semana que viene, si todo sigue su curso, ya podría empezar a disponer de minutos a las órdenes de Aguirre.