Imagen de los futbolistas del Real Mallorca entrenando en Fulpmes. | Real Mallorca

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El Real Mallorca arrancó ayer el stage en Austria con un equipo a medio hacer y el primer revés de curso con la lesión del portero Dominik Greif, que sufrió durante la mañana una torcedura de tobillo que le impidió entrenar en la sesión vespertina.

En la localidad de Fulpmes arrancó el día a día de un proyecto a medio construir y con un número importante de futbolistas todavía por llegar así como otros con su continuidad nada clara. Teóricamente del grupo que ayer mismo estuvo entrenando a las órdenes de Javie Aguirre al que podrá verse al cierre de mercado el último día de agosto debe mediar un universo. Pero por el momento el entrenador tiene que empezar a trabajar con lo que tiene a la espera de que suene su teléfono y Pablo Ortells empiece a darle buenas noticias. Los fichajes llegarán. Resta la mitad del mes de julio y todo el agosto por lo tanto hay que ir con calma. Los 27 futbolistas que se llevó a Austria tomaron contacto con el campo de entrenamiento donde van a trabajar durante estos diez días y la primera mala noticia fue la lesión de Greif.

El guardameta, que la pasada temporada estuvo casi inédito por una dolencia de espalda, fue el primero del curso en caer al pisar mal en un ejercicio y no poder finalizar la sesión matinal. Por la tarde recibió tratamiento para intentar recuperarse. Habrá que esperar para conocer si durante esta segunda edición podrá ya volver a ejercitarse con normalidad. Durante el día de hoy se llevará a cabo la segunda jornada de entrenamientos y el sábado se disputará el primer ensayo ante un equipo de la cuarta división polaca y que servirá para llevar a cabo un entrenamiento con partidillo incluido. No servirá para tomar conclusiones en ningún sentido, pero la envergadura del rival no parece que sea especialmente difícil poder conseguir un resultado abultado con el que ilustrar el primer ‘match’ del curso.

La exigencia de partidos irá poco a poco subiendo, pero de forma suave. El próximo rival será la selección de Catar el martes 19 de julio y el último en tierras austriacas le enfrentará al conjunto del Genoa. El principal problema es precisamente que un grupo mayoritario de titulares de cara a la próxima temporada no están fichados, de ahí que las pruebas que se llevan a cabo durante este stage, al menos por ahora, sean muy virtuales. Por el momento Aguirre se centra en aumentar la carga de trabajo en sus futbolistas.