El banquillo del Mallorca con Javier Aguirre en primer término, durante el encuentro contra el Osasuna. | Carlos Gil-Roig

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Y ahora, ¿qué? Una vez abrochada la permanencia y fuera ya de ese ascensor en el que llevaba montado desde 2016, el Mallorca se asoma a un verano de cambios profundos en la plantilla. El equipo bermellón, que ha conseguido agarrarse a la máxima categoría gracias a la vieja guardia que le ha protegido desde su paso por Segunda B, ha cerrado un ciclo en esa misma dirección y está obligado a reciclarse, entre otras cosas, para no seguir esperando milagros de última hora.

Con la continuidad de Javier Aguirre garantizada y varios futbolistas de peso apurando su ciclo en Son Moix, a Pablo Ortells, director de fútbol de la entidad, se le amontona el trabajo. Siempre y cuando la propiedad no decida dar otro volantazo en ese sentido viendo la decepcionante labor del director de fútbol en este último proyecto.

PORTERÍA

La primera incógnita: ha sido una de las posiciones volcánicas y un agujero cubierto sobre la marcha con algo de cinta aislante. La dirección deportiva del Mallorca hizo dos grandes apuestas en ese sentido, a las que sumó otra procedente de la cantera. En verano abonó un millonario traspaso al Slovan de Bratislava para contratar a Dominik Greif, machacado por las lesiones y con una presencia testimonial en las estadísticas de la temporada. La segunda vía, también fallida, fue la cesión de Sergio Rico, que aterrizó a finales de enero procedente del PSG y solo generó dudas. Y entre una opción y otra apareció la del canterano Leo Román, que en principio debería sumarse de lleno a la primera plantilla la temporada que viene. Los tres, en algún momento de la temporada, le quitaron la titularidad a Manolo Reina, que al final la recuperó. Es fundamental evitar el debate en el arco.

DEFENSA

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Alternativas fiables: otra línea que se ha alimentado de futbolistas de proyectos previos. Valjent y Raíllo siguen siendo básicos porque ninguno de sus dos relevos naturales en el centro de la zaga (Aleksandar Sedlar y Franco Russo) ha terminado de dar ese paso al frente que se les exigía. Se espera que el canterano Josep Gayà, que ya ha ido alternando este año el primer equipo y el filial, vaya ganando presencia. Aun así, el plantel necesita profundidad. Lo que sí ha funcionado a buen nivel son los laterales. A la derecha, Pablo Maffeo ha sido uno de los jugadores de la temporada. Cedido por el Stuttgart, pero con una opción de compra obligatoria (de unos 3,5 millones) en caso de permanencia, el futbolista catalán se ha ganado su continuidad en un puesto en el que el Mallorca también dispone del internacional uruguayo Gio González, que no ha podido dejarse ver demasiado. En la izquierda tampoco le ha ido mal a Jaume Costa, también con contrato, pese a que le costó meterse en la dinámica del grupo por culpa de las lesiones. No obstante, el equipo va a sufrir una pérdida dolorosa con la baja de Brian Oliván. El de Girona ha completado ya las dos temporadas que firmó y dejará el club para fichar por el Espanyol.

CENTRO DEL CAMPO

Vivir sin Salva Sevilla: como en la portería, la sala de máquinas ha terminado moviéndose al compás de Salva Sevilla, lo que dice muy poco de la planificación del pasado verano. El almeriense, que a su vez ha sido uno de los principales goleadores del equipo, acaba su ciclo y ni él ni el club se han pronunciado al respecto. Ha acabado siendo titular junto a Antonio Sánchez, que seguirá sguro, y a Rodrigo Battaglia. Errático durante tres cuartas partes del curso, el final de campaña del argentino ha sido espectacular, seguramente, gracias al trabajo de Javier Aguirre. En cualquier caso, su ficha no pertenece al Mallorca, sino al Sporting de Portugal. Habrá que ver qué pasa con Iddrisu Baba, del que se esperaba bastante más, y con Clément Grenier, que tiene una opción para seguir y ha empezado a dejar detalles interesantes en los últimos meses. Se espera el regreso de Galarreta tras su grave lesión y para reforzar el juego por los costados regresan futbolistas que no lo van a tener fácil, como Lago Junior o Jordi Mboula. Otro gran fiasco, en este caso, en la posición de enganche, ha sido Kang In Lee, que tiene contrato pero que debe dar muchísimo más. Dani Rodríguez también ha rubricado su curso más gris como bermellón y tiene la renovación bien encaminada. El que no debería seguir es Take Kubo, que pertenece al Madrid y no ha progresado como se preveía.

DELANTERA

No se puede fallar: otra de las posiciones marcadas en rojo y seguramente el mayor fracaso de Ortells y sus colaboradores. Los millones invertidos en la opción de compra de Amath Ndiaye, el traspaso de Matthew Hoppe o la cesión de Fer Niño no ha servido para casi nada ya que los que han sacado al equipo de la cueva han sido la pelea de Vedat Muriqi y los fogonazos de Abdón Prats. Fer Niño, más protagonista fuera del campo que dentro, volverá a Villarreal con su caché degradado. Y Amath y Hoppe están obligados a ofrecer algo más de lo que han puesto hasta ahora sobre el campo porque su bagaje ha sido desolador. La idea es que Ángel se acerque al nivel de las últimas jornadas si trabaja desde el minuto uno de la pretemporada. Y en el caso de Muriqi, está por ver si el club está dispuesto a hacer el esfuerzo de quedárselo en propiedad tras su excelsa segunda vuelta, aunque exige un pago a la Lazio superior a los 12 millones de euros. Sea como sea, el equipo necesita gente experimentada, de peso y capaz de marcar diferencias. Por cierto, también regresa tras otra cesión el atacante Álex Alegría.