El delantero del Mallorca Abdón muestra su alegría tras conseguir el gol de la victoria ante el Rayo Vallecano. | Cati Cladera

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Era el minuto 91 y el destino del Mallorca en Primera División pendía de un hilo. Un gol del Cádiz, que había desperdiciado incluso un penalti, al Real Madrid enviaba al grupo balear al cadalso. De repente, Pablo Maffeo centró un balón con la izquierda al corazón del área que peinó Kang In Lee para que le cayera al héroe de la noche, que amortiguó con la izquierda y remató sin pensárselo. El balón pasó entre las piernas de Iván Balliu, que desvió la trayectoria para alojarse en el fondo de las mallas y provocar un júbilo de época en Son Moix.

Abdón Prats Bastidas (Artà, 7 de diciembre de 1992) lo había vuelto a hacer. Como en aquella mágica noche de Sant Joan de 2019 cuando un gol suyo certificaba el ascenso a Primera División. Porque ese tanto era agarrarse a la vida. El gol al Rayo Vallecano significaba la victoria, superar al Cádiz en la clasificación –empatados a puntos, el golaverage es bermellón– y depender de sí mismo en la última jornada de Liga... Abdón Prats se ha convertido en un especialista. En firmar goles que pasan directamente a la galería de oro de la entidad. Pero la vida futbolística del artanenc no ha sido un camino de rosas. Incluso en las semanas previas a aquella mágica noche de Sant Joan el delantero mallorquín reconocía que se iba a casa «escuchando música y con lágrimas en los ojos» porque apenas tenía espacio en el equipo desde la irrupción de Budimir. Esa oscuridad no resultó fácil para un chaval de la casa que vibraba con el Betis cuando su tío Toni defendía la portería verdiblanca y que se enfundó por primera vez la camiseta bermellona cuando todavía no había cumplido los 16 años.

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Después de hincharse a marcar goles en el prebenjamin del Artà junto a su amigo Sergi Darder (jugador del Espanyol) en un equipo que dirigía Quique Darder que se proclamó campeón de Mallorca con más de 185 goles, Abdón se marchó al Sallista, el cadete del Constància. No fueron días fáciles para un niño que se desplazaba en autobús, tren y coche para ir a entrenar desde casa. Al curso siguiente firmó por el Cide y su gran campaña le sirvió para fichar por el Mallorca. Era el curso 2008-09 y Abdón todavía no había cumplido los 16...

La carrera del mallorquín vestido de rojo fue meteórica y se estrenó con el filial, después de brillar en su etapa juvenil, sin haber cumplido la mayoría de edad. Jaume Bauzà le dio la alternativa en un duelo ante la Gramanet en aquel conjunto de los Tomeu Nadal, Didac Devesa, Ximo Navarro, Tejera, Aridai, Tomás Pina, Aleix Vidal y compañía. Esa misma campaña fue citado por Michael Laudrup para una convocatoria con el primer equipo –precisamente en Pamplona– aunque su debut oficial no llegó finales del año siguiente (2011) de la mano de Joaquín Caparrós en un duelo copero ante el Sporting. También con el sevillano se estrenó en Primera en Getafe al sustituir a Víctor Casadesus. Tenía 19 años. Después llegaron las cesiones al Burgos y Tenerife y la rescisión de su contrato para irse al Tenerife en el mercado de invierno de la temporada 2014-15. Un año y medio en Miranda y media campaña en el Racing le sirvió para regresar al Mallorca y ser el pichichi en aquel curso en Segunda B y comenzar a escribir la historia con letras de oro en el libro de la entidad.