El iraní Amir Abedzadeh, portero del Maritimo portugués. | Archivo

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En sus labores de rastreo, el Mallorca ha fijado el radar sobre el fútbol portugués y ha ampliado la imagen sobre la figura de un portero persa. Obligado a reforzar su sistema de seguridad, el club balear se ha interesado en las últimas semanas por el iraní Amir Abedzadeh, guardameta que acaba contrato con el Maritimo de Funchal y que podría suponer una buena alternativa para complementar a Manolo Reina en la temporada del regreso a Primera.

Nacido hace 28 años en Teherán, Abedzadeh ha ido creciendo en la Primeira Liga lusa durante las cuatro últimas temporadas, aunque ha sido en las dos últimas cuando se ha asentado bajo el larguero del Maritimo, con el que hace unas semanas abrochaba la permanencia guiado desde el banquillo por el salmantino Julio Velázquez.

Hijo de Ahmad Reza Abedzadeh —portero de la selección iraní en el Mundial de Francia (1998)—, Amir Abedzadeh salió muy joven de su país para mejorar su formación, primero en Inglaterra y después en Estados Unidos, y regresó a Irán en 2014 para debutar como profesional un año después defendiendo el marco del Rah Ahan. Su siguiente escala fue en el balompié portugués, al que llegó por medio del Barreirense para incorporarse al Maritimo en enero de 2017. Ha sido internacional en cuatro ocasiones desde que Carlos Queiroz le convocó por primera vez en 2018 para disputar un amistoso contra Uzbekistán.

El Mallorca necesita apuntalar su portería tras las salidas de Miquel Parera —finaliza contrato— y de Koke Vegas —regresa al Levante tras su cesión— que dejan a Manolo Reina como el único especialista de la plantilla.

Mohamed Bouldini, en la órbita

Otro de los nombres relacionados con el Mallorca en este mercado veraniego es el del delantero Mohamed Bouldini. El punta marroquí, de 25 años, ha marcado 14 goles en 29 partidos con el Académica Coimbra y ha sido el segundo máximo goleador de la Liga Portugal 2, la segunda categoría del fútbol luso, en la que solo ha sido superado por el brasileño Cassiano (Vizela). En el caso de recalar en Son Moix, también lo haría a coste cero y seguramente para ocupar un rol secundario en una plantilla que necesita dinamita en los metros finales para pelear por la permanencia en Primera División a partir de agosto.