Imagen panorámica de Son Moix captada este jueves. | HUMPHREY CARTER

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Bartolomé Beltrán, que fue presidente del Real Mallorca entre las temporadas 1995 y 1998 tenía una máxima en su filosofía de dirigir un club: «El césped debe estar perfecto porque es la imagen de la entidad. Si el césped está mal es difícil que el resto esté correcto». Otra cosa es que el entrenador quiera tener, como decía Cúper, «el pasto alto», pero esto es una historia diferente. Actualmente los clubes se afanan para tener el verde en el mejor estado posible y el Mallorca no es una excepción.

La entidad balear ha vuelto a depositar su confianza en Benito Mateo, reponsable de jardinería del Mallorca, para que deje el campo como una alfombra y el profesional no ha tardado mucho en ponerse manos a la obra. Tras el último partido disputado ante el Zaragoza empezaron las labores de preparación del terreno para su posteiror resiembra con el fin de dejar la superficie en perfecto estado de cara al mes de agosto cuando se reanude la competición liguera.

La imagen captada este jueves desde el aire por el reportero Humphrey Carter muestra cómo se están dando los primeros pasos hacia la perfección.

Se ha levantado el césped de la temporada pasada y durante estos días va a ser sustituido por uno nuevo de última generación. Esto permitirá que durante estos dos meses que los jugadores no van a pisar el verde, la superficie pueda enraizar bien y estar en perfectas condiciones con vistas al mes de agosto. Hay tiempo más que suficiente para poder seguir el plan trazado por Benito Mateo.

Uno de los problemas que se dieron en el arranque del pasado curso fue que el verde no estaba en el estado ideal, circunstancia que ahora no se va a producir.

Además, la tecnología empleada va a permitir que, cuando se aproxime el invierno, el propio césped pueda ir cambiando ya que bajo él irá surgiendo la capa especial para los meses cuando el frío es más intenso.

En este sentido el Mallorca no ha querido improvisar y apuesta por los mejores cuidados para el año del regreso a la máxima categoría del fútbol español. Como se ha podido comprobar con Luis García en el banquillo, el equipo es amante del fútbol de toque, de evitar el patadón y de elaborar desde atrás.

Esto obliga precisamente a tener un césped acorde con las exigencias del fútbol que pide el técnico y en este sentido está trabajando la entidad bermellona.

Son Bibiloni será el 5 de julio el primer lugar de trabajo de los futbolitas antes de que previsiblemente abandonen la Isla para buscar una climatología más acorde para llevar a cabo la pretemporada. Será ya en el mes de agosto bien en el Ciudad de Palma si se recupera el trofeo o bien en el primer partdo de Liga, cuando los jugadores puedan estrenar la alfombra que ahora prepara Benito.