Pedro Rostoll, segundo entrenador del Mallorca, se abraza a Abdón Prats para celebrar uno de los dos goles del equipo, este sábado en el estadio de Son Moix. | Miquel Àngel Borràs

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«Mentalmente, el equipo necesitaba algo así». Pedro Rostoll, segundo entrenador del Mallorca, celebraba este sábado un triunfo tan necesario como especial y resumía en seis palabras la sensación de alivio que se había desatado en el vestuario después de ganar al Mirandés y aprovechar el enésimo tropiezo en casa del Almería. «Esta victoria es maravillosa para afrontar lo que queda con optimismo. Estamos todos muy contentos».

Rostoll, mano derecha de Luis García Plaza desde hace casi quince años, daba un paso al frente. Primero en el campo, ocupando el lugar del técnico madrileño tras su sanción, y luego en la sala de prensa de Son Moix, donde analizaba un encuentro que parece definitivo. «Ha sido muy difícil y complicado y ya sabíamos a lo que nos enfrentábamos con el Mirandés. Encima hemos tenido la suerte de que el Almería ha empatado. La jornada es redonda», reconocía. «Nos merecíamos ya un resultado favorable».

El segundo entrenador bermellón destacaba el esfuerzo del grupo. «Cuando hemos podido soltarnos es cuando más daño les hemos hecho. El equipo ha hecho un esfuerzo máximo a nivel defensivo. Ha estado muy ordenado, muy concienciado y bien posicionado. Ha salido todo bien y nos hacía falta. Esperemos que esto sea el espaldarazo para poder afrontar lo que queda como un tiro».

«Ha sido muy igualado en cuanto a juego», seguía explicando Rostoll. «Ha habido momentos en los que el Mirandés nos ha dominado. Los jugadores necesitaban seguridad tras dos derrotas y no tanto un juego brillante. A mí particularmente el Mirandés me gusta muchísimo. Es muy alegre, tiene gente joven y dinámica, y a todos los grandes los ha hecho sufrir. Quizás nuestros goles no han sido en jugadas tan elaboradas y a lo mejor han llegado con un poco de fortuna, pero eso se busca y también es fruto del trabajo y de la insistencia de los jugadores, que es clave».

Pedro Rostoll ha desvelado que no estaba comunicado con Luis García, que seguía el partido desde la parte superior de la tribuna y que las únicas indicaciones que llegaban al banquillo eran las del analista, como en cada encuentro. «Son muchos años ya al lado del míster, sé lo que quiere en cada momento y no ha hecho falta que dijera nada», comentaba. El alicantino confirmaba a su vez que Raíllo había pedido el cambio tras informar en el descanso de que tenía molestias en la rodilla y se negaba a hacer las cuentas del ascenso: «Los números me gustan menos a Luis. Porque las cuentas en el fútbol no suelen salir. Solo tenemos claro que quedan 15 puntos y que le sacamos 8 al Almería, a la espera de lo que haga este domingo el Leganés. Pero no soy de mirar a largo plazo, me gusta ir semana a semana».