Casi todo está a favor del Mallorca: tiene más equipo, mejores jugadores, más fútbol y además un marcador inclinado hacia él. | Jaume Morey

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Llegó el gran día, ese que parecía que jamás llegaría cuando el 4 de junio del año pasado el Real Mallorca perdía la categoría en Anduva. Este domingo, casi un año después, el equipo de Vicente Moreno tiene la oportunidad de reconvertir esas lágrimas en sonrisas y de hacerlo en el mismo escenario donde se dijo adiós a casi cuatro décadas consecutivas en la élite del fútbol entre Primera y Segunda. Para ello el conjunto balear tratará de hacer valer la ventaja que le da el 3 a 1 de la ida y sellar tras el encuentro de hoy su regreso a Segunda División A.

A partir de las 17.30 horas el balón empezará a rodar en el pequeño campo de la localidad burgalesa y lo hará en un ambiente cargado, marcado por las directrices impuestas por el Mirandés que no permiten lucir símbolos del equipo rival en zonas no acotadas para los hinchas rivales.

Casi todo está a favor del Mallorca: tiene más equipo, mejores jugadores, más fútbol y además un marcador inclinado hacia él. También tendrá cosas en contra como por ejemplo el ambiente de la grada y un rival desesperado que buscará desde el minuto cero acortar distancias en el marcador. Sin embargo, en ambos casos hay motivos para el optimismo.

En el caso del ambiente hostil hay que recordar que el balón no tiene orejas y que los jugadores del Mallorca están curtidos en bastantes batallas. Por ahí no debe haber problema. En el punto de la actitud eléctrica que tendrá el rival, si el Mallorca la iguala y se enchufa también desde el minuto uno, la fuerzas ahí estarán equilibradas. Se mire por donde se mire el equipo de Vicente Moreno va a Anduva con los deberes bien hechos, con un maldito gol en contra que siembra inquietud, pero con la sensación de que el equipo es maduro y que tiene carácter suficiente para poder cargarse toda la presión a la espalda y sacar la eliminatoria adelante.

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Buen momento

El conjunto bermellón llega en un gran momento a este playoff. Físicamente la temporada pasa factura, pero hoy esto debe superarse y cuando las fuerzas flojeen hay que sacar a relucir la motivación, la fuerza interior y el corazón. Hay que jugar siempre con cabeza, pero posiblemente en algún que otro momento será necesario echar mano de todo lo que un futbolista tiene en su interior para dar un paso adelante.

Se prevé un escenario sin sorpresas, es decir, el Mirandés saldrá a por todas porque cuando el árbitro pite el inicio, quien empezará ganando la eliminatoria será el Mallorca. El cronómetro avanzará a un ritmo frenético para los locales y eso debe saber manejarlo el conjunto isleño. Hay que saber acelerar y saber frenar, saber callar y saber cuándo hay que correr y cuando no. Son muchos factores, pero totalmente controlables para un equipo profesional.

Vicente Moreno cuenta con todos sus jugadores y resta por conocer qué plan tiene para hoy porque una cosa es lo que uno pueda tener en mente, de salir a atacar y a buscar el gol de la tranquilidad y otra lo que te permita hacer el rival, cuya principal misión será ir arrinconando poco a poco a los baleares.

Apoyados por un fútbol del norte basado en balones a la olla y en sacar el máximo rendimiento posible a las jugadas de estrategia, Alfaro solo puede introducir un cambio, el de Camacho por Llorente. El Mallorca sabe cómo saldrá el rival y por lo tanto hay que resistir y embestir. Toca subir y dejar atrás este infernal año en Segunda B. En Anduva hoy las lágrimas deben ser de alegría.