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El Mallorca ha sumado un buen punto (1-1) en su visita al Villarreal B, el segundo clasificado, en un partido en el que logró igualar el tanto inicial de Darío gracias a un penalti en el minuto 45. El filial amarillo mereció más en muchas fases del partido pero una veces por las intervenciones de Reina y otras por la falta de puntería dejaron el resultado en tablas.

El arranque del partido dejó una cosa clara desde bien pronto: el Villarreal B iba a por el partido. Nada de dudas ni de esperar a ver qué iba a hacer el Mallorca. Los amarillos sabían que tenían que ganar para tener opciones de alcanzar a los baleares en la clasificación.

En el minuto 1 ya lo intentaron. Y tras ese primer aviso llegaron varios acercamientos más con peligro. Hasta el cuarto de hora, que fue cuando el Villarreal B se adelantó en el marcador. Darío encontró espacio a las espaldas de la sala de máquinas (hoy formada por Pedraza y Faurlín) para anotar un golazo desde fuera del área. Esa acción se repetiría una y otra vez sin que nadie le pusiera freno.

El Villarreal B, a pesar del gol, lo seguía intentando ante la mirada del Mallorca, que veía como era superado por los jóvenes amarillos. Por derecha, por izquierda...la superioridad de los locales era una evidencia. Los de Vicente Moreno eran incapaz de trenzar una jugada con mínimo peligro.

Pero lo que es el fútbol, en el 45 y tras un error en defensa del Villarreal B, llegó un penalti a favor del Mallorca. Salva Sevilla fue derribado por el portero y el árbitro no dudó en señala la pena máxima. Aridai cogió el esférico y puso el empate en el marcador. Así se llegó al descanso.

La segunda parte fue un calco de la primera, con un Villarreal B intentándolo una y otra vez sin suerte. La única diferencia es que el Mallorca se estiró y también tuvo sus opciones, pero menos que los locales.

El exmallorquinista Dalmau fue un quebradero de cabeza durante todo el partido, pero en la segunda mitad se echó a su equipo a las espaldas y junto a Mario y Darío comandaba todas las acciones de ataque de su equipo eso sí, sin fortuna.

La gran noticia para los bermellones, además del empate, fue la reaparición de Lago Junior después de tres meses. El marfileño, todavía lejos de su mejor versión, disfrutó de media hora para recuperar sensaciones.

El final del partido dejó al Mallorca con un buen sabor de boca, a pesar de que el partido realizado no despeja las dudas de las últimas semanas. El segundo clasificado sigue estando a ocho puntos y queda una jornada menos para el final de la temporada regular. Y eso es lo más importante.