Joan Sastre, Miguel Núñez, Xisco Campos, José Ángel Alonso, Antonio Raíllo, Manolo Reina, Miquel Parera, Pierre Cornud, Fran Grima y Javier Bonilla, frente a una portería en uno de los campos de entrenamiento de Son Bibiloni. | Jaume Morey

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El muro más alto del fútbol español se levanta en Son Moix. Casi media liga después, el Mallorca es el equipo más entero a nivel defensivo de Primera, Segunda y Segunda B y de las tres primeras plantas del balompié inglés, italiano, francés y alemán. Los de Vicente Moreno, con solo cinco tantos encajados en dieciséis jornadas, promedian 0.31 tantos en contra por partido. Es decir, solo abren la verja cada cuatro jornadas. Una marca a la que solo se acerca el Barcelona, que ha recibido los mismos goles que el conjunto bermellón pero en tres partidos menos.

El Mallorca, que desde el primer partido de liga ha presumido del potencial que atesora en su propia área, domina desde hace dos semanas las estadísticas defensivas en solitario. De los ochenta conjuntos de la división de bronce solo el Burgos, con siete tantos en contra, le aguanta el paso. Porque los terceros en esa clasificación parcial serían el Melilla, el Cádiz, el Fabril, el Racing y el Villarreal B, que llevan encima el doble de balazos que el cuadro rojillo. Una solidez que ha rebasado incluso los límites del grupo III, ya que, curiosamente, el Mallorca se largó de la Copa del Rey sin haber recibido ningún gol en los 120 minutos de juego que firmó ante el Lleida. Así que de los 17 encuentros oficiales que ha escenificado ha permanecido imbatido en 12.

Los números del Mallorca en defensa no solo son los mejores de los 122 que constituyen el mapa de la LFP y la Segunda B, sino que tampoco tienen réplica en las tres primeras plantas de las principales ligas de Europa: Inglaterra (Premier, Championship y League One), Italia (Series A, B y C), Alemania (Bundesliga, 2.Bundesliga y 3.Bundesliga) y Francia (Ligue 1, Ligue 2 y National). Fuera de España, el mejor en ese sentido es el Manchester United, aunque sus dígitos están por debajo de los que se han ido firmando en España. Los siguientes en aparecer por la lista son otros conjuntos que, como el Mallorca, están empotrados en las terceras categorías de Italia y Francia: el Pisa y el Red Star parisino.

La plantilla y el cuerpo técnico del Mallorca siempre han repartido el éxito de esa estabilidad en el trabajo que realizan los once futbolistas que ocupan el terreno de juego. Desde el portero a cada uno de los extremos. Sin excepción. Sin embargo, el complejo de sistema de seguridad que ha instalado Moreno en los alrededores de su portería lo componen una decena de jugadores. El primer hombre del equipo y el último escollo para el rival es Manolo Reina, consolidado en Son Moix como uno de los guardametas de referencia de la competición. A su sombra se encuentra el joven Miquel Parera, elevando el listón de la competencia en Son Bibiloni y cumpliendo cuando le toca subir al escenario. Por delante del portero la línea más habitual la forman Sastre, Campos, Raíllo y Bonilla. Ellos componen el núcleo central de la muralla. Una franja y un blindaje especial en el que también ha participado José Ángel hasta en cinco ocasiones. Y en todas ellas el equipo dejó la portería. O Fran Grima, que ha suplido en dos ocasiones a Joan Sastre. Los dos únicos que todavía no se han estrenado en la liga son Miguel Núñez y Pierre Cornud.