Biel Cerdà ha sido nombrado presidente del Consejo de Administración del Mallorca. | T. Ayuga

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Serra Ferrer ha decidido reforzar su posición en el club nombrando a Gabriel Cerdà Alemany presidente del consejo de administración del Real Mallorca. El apoderado y consejero de patrimonio sigue ascendiendo posiciones en el club y desde ayer, si alguien quiere hablar con el presidente del Mallorca, tiene que dirigirse a él.

El próximo objetivo que se marcan los apoderados es encontrar un presidente institucional, pero desde el 24 de diciembre su empeño es hallar esa figura en la sociedad mallorquina, pero o bien no dan con el perfil o nadie se ha interesado en ser presidente en el escenario de crisis permanente por el que atraviesa el órgano de poder del club.

Reforzado

Por el momento es Cerdà el que representa al consejo y en consecuencia al Mallorca. Esta sin duda fue la noticia más impactante del largo consejo de administración que tuvo lugar ayer y que se prolongó por espacio casi de seis horas. En este cónclave, tal y como anticipó ayer Ultima Hora, Serra Ferrer salió reforzado del mismo lejos de ser destituido de todos sus cargos, pero además concluyó con el nombramiento de Gabriel Cerdà, una decisión que lógicamente no fue del agrado de todos los consejeros y la propuesta de Serra salió adelante con los votos de los dos apoderados.
El consejero de Pollença, que en su día fue directivo del Barcelona, se estrenó ante los medios en su nuevo cargo indicando que asume «una gran responsabilidad». «El cargo que asumo es el de presidente del consejo de administración y no presidente institucional. Estamo buscando una persona que represente a la institución y que no sea un ejecutivo y que no esté inmerso en toda la problemática que nosotros generamos en el consejo de administración» manifetó el pollencí.

Pero lo cierto, a día de hoy, es que el presidente es él y, por ejemplo, quien tiene que presentar al equipo en el Ciutat de Palma es Gabriel Cerdà y quien se expondrá al juicio de público será el recién nombrado presidente del consejo. El responsable de patrimonio del club indicó que «entre todos los consejeros del Mallorca vamos a elegir a la persona que represente a la institución, que sea una persona de todos», precisó. Un hecho que a nadie se le escapa que es misión casi imposible porque poco o nada ha consensuado el consejo de administración del Real Mallorca.

Más allá de cargos y de presidentes, los apoderados presentaron ayer un presupuesto de 22 millones de euros para el ejercicio 2013/2014, pero el problema radica en la cantidad que recibirá el club en concepto de ayuda al descenso y que según los apoderados va a incluirse en el capítulo de ingresos en lugar de destinarse a los acreedores, como está reflejado en el convenio. «Los números están claros y han sido consensuados con la LFP y el Consejo Superior de Deportes y no son números que solo ha hecho el Mallorca, también han sido consensuados. El presupuesto es equilibrado con el objetivo de que el equipo ascienda a Primera», indicó.

Sobre los 8 millones de ayuda al descenso, Cerdà insistió en que este aspecto ha sido «consensuado» con la Liga y que no se puede «sacrificar» esta cantidad. «En cualquier caso si no nos ponemos de acuerdo va a ser un juez el que decidirá si esta cantidad debe ir a los acreedores o no, en cualquier caso la dilación en esta medida también es favorable para el Mallorca». A partir de ahí el club se expone a una situación judicial de resultados impredecibles.

Por otra parte, tal y como anticipó ayer este periódico, Cerdà no votó en contra de la destitución de los cargos de Serra Ferrer y anunció además que ha sindicado sus acciones con el director deportivo con el fin de que «ya no se diga más que soy un consejero bisagra y con el fin de poder hacer un proyecto a largo plazo para asentar una estructura sólida de futuro en el Mallorca. Es lo que pensamos que necesita el club, un proyecto a medio o largo plazo y eso solo se podía conseguir dando estabilidad y tratar de integrar a todos los miembros del consejo para encontrar una paz institucional que evite aumentar la tensión que producimos todos en el seno del consejo», dijo el presidente del consejo de administración. Cerdà sustituye en el cargo a Jaume Cladera, al que él sentenció.