Michael Pereira encara a Antonio Rukavina durante el partido del pasado sábado en Valladolid.

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En plena tempestad y tras extender en los vestuarios de Son Bibiloni el pulso que se inició el sábado en las entrañas del José Zorrilla, Joaquín Caparrós ha decidido darle una nueva vuelta de tuerca al conflicto y afirma que va a renovar su confianza en Pereira. Al margen de que el francés cuestionara su decálogo en la entrevista que publicaba ayer este diario, el entrenador andaluz subrayaba ante los micrófonos de la Cadena Ser que el futbolista será titular el viernes en Cornellà, coincidiendo con el trascendental partido ante el Espanyol. Un movimiento singular y sorpredente con el que el utrerano pretende poner a prueba al jugador tras desnudarse con una serie de críticas que levantaron una enorme polvareda en el entorno del club.

«Lo único que puedo decir es lo que ya he comentado en el vestuario: el viernes jugarán Pereira y diez más», explicaba Caparrós en el programa Ser Deportivos tras ser interrogado acerca de su controvertida relación con el centrocampista galo, al que había señalado públicamente después de perder en Pucela. «Hemos hablado el futbolista y yo pero el tema queda entre nosotros. Hemos tenido una reunión en el vestuario con el resto de compañeros y por mi parte no voy a decir nada, aunque seguro que lo que ha pasado sale a la luz», abundaba el técnico.

Mensajes

Caparrós se niega a arrinconar a Pereira a raíz de sus palabras y reproches. Al menos a corto plazo. Sin embargo, el andaluz aprovechó su paso por la Ser para enviarle unos cuantos mensajes y matizar algunas de las acusaciones del interior galo. Sobre todo, aquellas en las ponía entre interrogantes sus métodos y su manual. «Michael es un futbolista que con nosotros ha jugado mucho», le recordaba. «Y el modelo de juego es el mismo de la temporada pasada, el que hizo que estuviéramos peleando hasta la última jornada para entrar en la Europa League. Ese mismo modelo hizo que la mayoría de jugadores y el cuerpo técnico estuviéramos en el mercado... Con este mismo método de trabajo nos fue bien».

El entrenador del Mallorca regresaba además al punto de partida de la polémica: la acalorada rueda de prensa que ofrecía minutos después de archivar la décima derrota de la temporada en casa de un hipotético rival. «Puedo asumir lo que digo en rueda de prensa y siempre pienso lo que voy a decir. Aunque si es verdad que quizá ahí tenía que haber dicho otra cosa», reconocía. «La experiencia tiene que servir para algo. Los técnicos sabemos lo que queremos decir en cada momento y por qué lo decimos», argumentaba antes de volver a incidir en su punto de vista sobre Pereira: «Tiene que ser un jugador importante en este equipo. Mi obligación es sacarle el máximo rendimiento y él así lo quiere», concluía. Por otra parte, Caparrós radiografiaba al Mallorca en la parte central del campeonato y admitía que le espera un segundo ciclo lleno de espinas:. «Somos conscientes de que tenemos que hacer una segunda vuelta de, como mínimo, 25 o 27 puntos. La primera oportunidad la tenemos el viernes contra el Espanyol. Hay que mentalizarse e intentar hacer un buen partido. Llevo esta situación con fortaleza y como un reto personal».