Joaquín Caparrós da instrucciones a sus jugadores durante el partido en Valladolid.

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No fue un lunes cualquiera en Son Bibiloni. La entrevista de Michael Pereira publicada ayer en Ultima Hora provocó un socavón de proporciones siderales en el vestuario del Real Mallorca que obligó a Joaquín Caparrós a convocar un gabinete de crisis en las entrañas de la Ciudad Deportiva. El interior francés arremetió con dureza contra el técnico después de que éste le culpara de la derrota en Valladolid. «No admito que el míster dude de mi profesionalidad», destacó el jugador.

Fue una mañana tensa, una jornada volcánica que arrancó con caras largas, con el técnico recriminando con dureza a Pereira sus declaraciones delante de sus compañeros y con el ejemplar de este periódico delante, que concluyó con un titular sorprendente: «Pereira y 10 más», soltó el entrenador utrerano en la misma caseta ante el asombro del resto de protagonistas. En apenas unas horas, Caparrós ha dado un volantazo a la situación. Ha pasado de señalar al parisino como el principal culpable de la crisis a anunciar su titularidad ¡seis días! antes de un partido...

Michael Pereira se presentó en Son Bibiloni a primera hora de la mañana. Al filo de las nueve y media. Antes de iniciar la sesión preparatoria, como sucede con el entrenamiento posterior a cada partido, los integrantes del cuerpo técnico se dirigieron al vestuario de los futbolistas. Pero esta vez, sobre la mesa no figuraba ningún aspecto técnico-táctico sobre la derrota en Valladolid, sino la entrevista concedida el domingo a este periódico y a Onda Cero Mallorca en el domicilio del jugador. Las declaraciones del futbolista monopolizaron la matinal en la Ciudad Deportiva. Con el ejemplar del periódico presidiendo la cumbre, Joaquín Caparrós reprendió a Pereira de forma dura. Delante de todos los jugadores y de los integrantes del cuerpo técnico, el preparador andaluz iba leyendo la entrevista y se detenía para que el futbolista se explicara. Después de que éste expusiera su razonamiento, el míster pasaba a otra frase. Y así con cada una de las contundentes declaraciones del centrocampista galo. El técnico quiso escorar al vestuario hacia su bando, pero no lo consiguió. Los jugadores no se posicionaron en contra de Pereira, entre otras cosas porque el interior francés no criticó en absoluto a sus compañeros durante la entrevista.

Poco a poco, los decibelios de la cumbre bajaron a medida que los argumentos del interior francés iban aumentando. De repente, antes de finalizar la reunión, Caparrós soltó una frase que paralizó al resto de los futbolistas. «El viernes, ante el Espanyol, será Pereira y 10 más», dijo el entrenador sevillano, que incluso se permitió el lujo de bromear con el centrocampista galo. El jugador exteriorizó su deseo de mejorar y se puso a la disposición de su jefe . «Me dejaré el alma si me dan la oportunidad», apuntó delante de un vestuario que también participó de la charla. Sobre todo los pesos pesados, los hombres que marcan la pauta de la caseta.

No se habló del estilo de juego ni de otras cuestiones ajenas a sus declaraciones. El entrenador le dejó claro su malestar por las declaraciones, aunque al término de la reunión dejó la impresión de que rectificaba las acusaciones lanzadas en la rueda de prensa del José Zorrilla.

Tras la cita, Pereira pisó el césped junto a Giovani y realizó el entrenamiento junto al resto de los compañeros. El galo se reafirma en sus explosivas declaraciones y así se lo dejó claro al míster. Caparrós optó por apagar el incendio y pasar página.

Titular

En plena tempestad y tras extender en los vestuarios de Son Bibiloni el pulso que se inició el sábado en las entrañas del José Zorrilla, Joaquín Caparrós ha decidido darle una nueva vuelta de tuerca al conflicto y afirma que va a renovar su confianza en Pereira. Al margen de que el francés cuestionara su decálogo en la entrevista que publicaba ayer este diario, el entrenador andaluz subrayaba ante los micrófonos de la Cadena Ser que el futbolista será titular el viernes en Cornellà, coincidiendo con el trascendental partido ante el Espanyol. Un movimiento singular y sorpredente con el que el utrerano pretende poner a prueba al jugador tras desnudarse con una serie de críticas que levantaron una enorme polvareda en el entorno del club.

«Lo único que puedo decir es lo que ya he comentado en el vestuario: el viernes jugarán Pereira y diez más», explicaba Caparrós en el programa Ser Deportivos tras ser interrogado acerca de su controvertida relación con el centrocampista galo, al que había señalado públicamente después de perder en Pucela. «Hemos hablado el futbolista y yo pero el tema queda entre nosotros. Hemos tenido una reunión en el vestuario con el resto de compañeros y por mi parte no voy a decir nada, aunque seguro que lo que ha pasado sale a la luz», abundaba el técnico.

Mensajes

Caparrós se niega a arrinconar a Pereira a raíz de sus palabras y reproches. Al menos a corto plazo. Sin embargo, el andaluz aprovechó su paso por la Ser para enviarle unos cuantos mensajes y matizar algunas de las acusaciones del interior galo. Sobre todo, aquellas en las ponía entre interrogantes sus métodos y su manual. «Michael es un futbolista que con nosotros ha jugado mucho», le recordaba. «Y el modelo de juego es el mismo de la temporada pasada, el que hizo que estuviéramos peleando hasta la última jornada para entrar en la Europa League. Ese mismo modelo hizo que la mayoría de jugadores y el cuerpo técnico estuviéramos en el mercado... Con este mismo método de trabajo nos fue bien».

El entrenador del Mallorca regresaba además al punto de partida de la polémica: la acalorada rueda de prensa que ofrecía minutos después de archivar la décima derrota de la temporada en casa de un hipotético rival. «Puedo asumir lo que digo en rueda de prensa y siempre pienso lo que voy a decir. Aunque si es verdad que quizá ahí tenía que haber dicho otra cosa», reconocía. «La experiencia tiene que servir para algo. Los técnicos sabemos lo que queremos decir en cada momento y por qué lo decimos», argumentaba antes de volver a incidir en su punto de vista sobre Pereira: «Tiene que ser un jugador importante en este equipo. Mi obligación es sacarle el máximo rendimiento y él así lo quiere», concluía. Por otra parte, Caparrós radiografiaba al Mallorca en la parte central del campeonato y admitía que le espera un segundo ciclo lleno de espinas:. «Somos conscientes de que tenemos que hacer una segunda vuelta de, como mínimo, 25 o 27 puntos. La primera oportunidad la tenemos el viernes contra el Espanyol. Hay que mentalizarse e intentar hacer un buen partido. Llevo esta situación con fortaleza y como un reto personal».