Miquel Coca, responsable del área jurídica del Mallorca. | T. Ayuga

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El Mallorca optará por la vía diplomática a la hora de resolver el conflicto que mantiene con la UEFA a raíz de su exclusión de la Europa League del año 2010. La entidad se apoyará en la mediación de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) para desatascar el asunto y exigir algún tipo de compensación al máximo organismo continental, tal y como destacó ayer el presidente, Jaume Cladera, al término de la última reunión del órgano de gobierno de la entidad, que se prolongó durante casi cuatro horas en las oficinas del Iberostar Estadi.

«Es preciso recordar que la Audiencia Provincial reconoció, el pasado mes de abril, gracias a las acciones legales emprendidas por el club y dirigidas por el consejero Miquel Coca, el derecho legal del Club a disputar la Europa League la temporada 2.010/2.011, derecho que había logrado por méritos deportivos la campaña anterior», relataba el propio Mallorca en un comunicado hecho público al término de la reunión. «Asimismo, la Audiencia Provincial reconoció el perjuicio económico que supuso para la entidad su exclusión de dicha competición. En el transcurso del Consejo de Administración celebrado hoy, se ha procedido a dar cumplida información a todos sus miembros sobre las actuaciones previstas al respecto. De momento, el RCD Mallorca ha solicitado a la Federación Española de Futbol su mediación para obtener una compensación de la UEFA y evitar, de este modo, una reclamación por vía judicial», finalizaba la nota al respecto.

Jaume Cladera detalló que en ese punto se trataba de responder a las inquietudes de uno de los miembros del consejo y alegó que tanto él como Miquel Coca mantuvieron un encuentro en Madrid con Ángel María Villar, el secretario de la RFEF y un asesor jurídico del ente en el que se alcanzó un acuerdo para que sea la Española quien interceda en el caso poniéndose en contacto con la UEFA. A partir de ahí, ésta debería trasladar una propuesta de compensación que será estudiada por el consejo de administración mallorquinista. «Lo que queremos es evitar más líos y si podemos llegar a obtener una compensación económica sería lo ideal. No podemos marcar una cifra, pero hemos delegado en la RFEF con la intención de que encuentren una buena solución. Pero debería ser una compensación importante», matizaba.

Durante la reunión del consejo también se aprobó un proyecto de presupuesto para la próxima temporada que rondará los 30 millones de euros, una cifra prácticamente idéntica a la del curso pasado. Al mismo tiempo, se designó a Emilio Fernández comodirector de seguridad para cumplir con las exigencias de la Liga de Fútbol Profesional (LFP), se expuso un informe acerca de la campaña de abonados y el director deportivo informó sobre los fichajes realizados hasta el momento por el Mallorca.