Imagen del presidente Jaume Cladera y del vicepresidente Llorenç Serra Ferrer en la presente temporada, durante un partido del Real Mallorca. | Juanjo Roig

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El proyecto de Llorenç Serra Ferrer y Jaume Cladera al frente del Real Mallorca se debilita. Tanto el máximo accionista de la SAD balear como el presidente han optado por deshacerse de una porción notable de sus títulos, perdiendo peso específico dentro del accionariado de forma sustancial. Entre ambos han soltado lastre, un 15% de las acciones, tras los últimos movimientos generados en el seno del órgano de gobierno de la entidad. Además, según ha podido saber Ultima Hora la actual propiedad también se encuentra negociando con un fondo de inversión extranjero la venta del club balear.

Con este movimiento, que se produjo el pasado 31 de enero, el Real Mallorca cuenta con un nuevo accionista: Esfinge 20, una financiera con domicilio en Madrid, que irrumpe en la entidad con ese paquete accionarial. De esta forma, los tres accionistas principales del club son Llorenç Serra Ferrer, que pasa de rozar la mitad de los títulos a un 41%; seguido por el alemán Utz Claassen (20%) y Esfinge 20 (15%). El papel del presidente Jaume Cladera queda reducido a mera comparsa al quedarse con apenas un 5% de las acciones...

Esfinge 20 S.L. tuvo un papel fundamental en la compraventa del Real Mallorca. Serra Ferrer y Jaume Cladera solicitaron, en diciembre de 2010, un préstamo a la financiera madrileña para que les costeara la compra del 15% de las acciones que se habían comprometido a adquirir con el expropietario Mateo Alemany. La compraventa se firmó con dos opciones sobre la mesa. O devolver el dinero o deshacerse de las acciones. Tanto el presidente como el vicepresidente, lejos de fortalecer su proyecto, optaron por la segunda vía. Jaume Cladera ha perdido un 7%, mientras que Serra Ferrer, un 8%. Con esta maniobra, resulta evidente que el plan iniciado en el verano de 2010 se debilita por momentos.

Poder accionarial

Esfinge 20 S.L. les presta el dinero para adquirir acciones y, apenas un año después, no sólo se están deshaciendo de ellas sino que la actual propiedad también ha iniciado ya gestiones con un fondo de inversión extranjero para vender la entidad. No es lógico adoptar un discurso continuista, mientras poco a poco pierdes poder accionarial dentro del organigrama de la SAD y, además, negocias la venta del resto de los títulos...

En la actualidad, después de los últimos movimientos producidos en el órgano de gobierno, el grupo vinculado a Llorenç Serra Ferrer -formado por él mismo, Jaume Cladera, Biel Cerdà y Miquel Coca- controla el 53'5% de los títulos.

El segundo máximo accionista es el alemán Utz Claassen, mientras que Esfinge 20 S.L. entra con fuerza (15%) y puede desempeñar un papel fundamental de cara al futuro de la sociedad, un destino que podría comenzar a despejarse el próximo lunes en la Junta General de Accionistas.