Llorenç Serra Ferrer, durante su etapa como entrenador del AEK Atenas. | Efe

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Llorenç Serra Ferrer, máximo accionista, vicepresidente deportivo y... ¿entrenador? del Mallorca. Dos días después de amarrar la permanencia de forma milagrosa, el debate en las entrañas de la SAD balear gira en torno al futuro técnico y, hoy por hoy, la posibilidad de que el pobler ocupe el banquillo la próxima temporada va tomando cuerpo. La idea que maneja la cúpula de la entidad isleña es que Serra sea el Alex Ferguson del equipo bermellón y compatibilizaría la vicepresidencia deportiva con el cargo de entrenador.

Aunque Michael Laudrup tiene un año más de contrato -con una cláusula de rescisión de 500.000 euros- las opciones de que el danés permanezca se reducen a velocidad de vértigo. El técnico no se encuentra cómodo y el divorcio entre ambos, tal y como publicó ayer este periódico, es de dominio público.

Las relaciones se han deteriorado de forma notable y se encuentran en su momento más bajo. Los sucesos del mercado invernal y el notable bajón de rendimiento experimentado por el equipo en las diez últimas jornadas, que empujaron al club balear a jugarse su supervivencia hasta el último segundo de la temporada, han generado un mar de dudas en ambas direcciones.

Incómodo

Laudrup no está cómodo. La recta final ha minado la moral de un técnico que, además, exige un proyecto con ciertas garantías de éxito para continuar. También ha dejado entreabierta la puerta de salida cuando se le ha cuestionado sobre su futuro y no es descartable que sea él mismo el que renuncie a ese año que tiene firmado y entregue las armas.

Durante el viaje a Colombia, que la expedición mallorquinista emprenderá hoy con una convocatoria plagada de canteranos para medirse el próximo viernes al Real Cartagena en el amistoso que echará el cierre al curso 10-11, ambas partes despejarán la incógnita. El Mallorca regresará de tierras sudamericanas con el futuro de Laudrup resuelto. O, al menos, esa es la intención de ambas partes, que no quieren demorar más una cuestión fundamental para empezar a sentar las bases del proyecto 2011-12.

Y es que Serra le entregó al Laudrup toda la responsabilidad en materia deportiva, tanto a la hora de decidir al respecto de los futbolistas que acaban contrato como los probables refuerzos, en consenso con el máximo responsable del área deportiva, el propio Serra Ferrer. Ahora, con la continuidad del danés en entredicho, todo queda en suspense hasta al menos que la expedición mallorquiniste regrese de Colombia a finales de la presente semana.