Imagen de archivo de una rueda de prensa de Vicenç Grande en su etapa como presidente del club. | PERE BOTA

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El nombre de Vicenç Joan Grande i Garau sobrevuela de nuevo por Son Moix. El ex propietario del Real Mallorca está intentando asociarse con Llorenç Serra Ferrer para irrumpir de nuevo en el accionariado de la SAD balear, la misma que dejó al borde del colapso económico hace menos de dos años.

Según ha podido saber esta redacción, el ex presidente estaría dispuesto a adquirir un 38% de los títulos del club isleño, que controla el pobler aunque siguen siendo propiedad de Mateu Alemany.

Grande ha ido más allá. El promotor inmobiliario le ha hecho saber al entorno de Serra Ferrer que le ofrecería un puesto vitalicio en el organigrama del Real Mallorca si colabora en su retorno.

Sin embargo, la nueva propiedad no quiere ni oír hablar del pasado e intentar borra cualquier resquicio, cualquier atisbo de una de las etapas más nefastas en la reciente historia de la entidad. El empresario, por lo tanto, tiene la puerta cerrada y al grupo de Serra Ferrer ni siquiera ha contemplado esa posibilidad.

Esta no es la primera, ni quizás sea la última, vez que Vicenç Grande extiende sus tentáculos para retornar al Mallorca. De hecho, es la segunda vez que el dueño de Drac contacta con el técnico pobler para que le abra de nuevo las puertas de una casa que dirigió durante prácticamente un lustro.

La primera ocasión se produjo el pasado verano, cuando Serra Ferrer ya intentó acometer la compra de la entidad. Entonces, Grande contactó con el técnico para ponerse a su entera disposición. Sin embargo, al no llegar a un acuerdo el actual vicepresidente con Mateu Alemany, la supuesta alianza quedó reducida a cenizas.

Ahora, cuando apenas se han cumplido tres meses desde la llegada de la nueva propiedad, que ha tenido que reducir drásticamente los gastos debido a los excesos del Grandismo , la sombra del ex propietario vuelve a sobrevolar por el estadio de Son Moix, si bien este acercamiento con Serra Ferrer no tiene ninguna opción de llegar a buen término.

La gestión de Grande tampoco ha pasado desapercibida para los administradores que tutelan el concurso de acreedores instado por el Mallorca, el «concurso de Grande» según explicó Alemany el día después de que el club se acogiera a la Ley Concursal. Los auditores que analizan las cuentas han llegado a tildar de «suicida y descerebrada» la dirección del ex propietario de la SAD, fundamentalmente durante los dos últimos años de su mandato.

Los auditores también se mostraron sorprendidos por el espectacular aumento que experimentó Fernando Pons Niza en su nómina, prácticamente de un día para otro, además de considerar «perjudicial para la masa de acreedores» el millón de euros de gratificación que percibió de Vicenç Grande... el mismo que ahora quiere asociarse con Serra Ferrer para retornar al Mallorca. Increíble, pero cierto.