Rafael Nadal muerde la Copa de los Mosqueteros, que le acredita como campeón de Roland Garros. | Efe

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Podría ser la despedida soñada, en el lugar que le ha visto llorar de alegría hasta en catorce ocasiones y le ha coronado como el mejor especialista en tierra de todos los tiempos. Roland Garros será el punto de encuentro del torneo olímpico de tenis durante los Juegos de París 2024 y, quién sabe, podría ser la última parada de Rafael Nadal en el año de su despedida. Un adiós que él mismo confirmó semanas atrás en la Academia a la que da nombre en Manacor y que podría tener un broche de oro en una cita y un lugar que forman parte de su vida.

Doble campeón olímpico (individual en Pekín 2008 y dobles en Río 2016), París 2024 podría ser su cuarta presencia en unos Juegos. La motivación de jugar sobre tierra batida y en Roland Garros da forma a una ilusión que podría hallar el colofón en forma de medalla. Incluso se especula con la posible formación de un doble para los anales: el que uniría a Nadal con su sucesor, Carlos Alcaraz.

A expensas de regresar a la competición tras recuperarse de su lesión y con las miras puestas en un 2024 que supondrá el adiós del mejor deportista español de la historia, esa opción de despedirse en su segunda casa, Roland Garros, allí donde nadie ha ganado más veces que él (hasta en 14 ocasiones), está sobre la mesa como otro de los alicientes de la cita olímpica de París.