Imagen de una de las embarcaciones que toman parte de la Regata. | NICO MARTÍNEZ.

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La XXVII Regata Illes Balears Clàssics largó amarras este viernes en el Club de Mar con buen viento y una flota de leyenda. Veinte embarcaciones, cuyas fechas de botadura se comprenden entre 1917 y 1984, se citaron en la Bahía de Palma en la primera jornada de la competición de vela clásica y de época más importante de Mallorca.

La flota compitió dividida en tres clases, en función del año de construcción y las características de cada embarcación: Época (anteriores a 1950), Clásicos (de 1950 a 1976) y RI Clásicos. El Club de Mar también permite la presencia de embarcaciones que no compiten en la regata, al carecer de certificado o por decisión del armador, pero que se exhiben en los pantalanes por su relevancia histórica o patrimonial.

El Argos (1964), de Bárbara Trilling, una de las embarcaciones más laureadas del circuito de vela vintage del Mediterráneo, se puso al frente de la clasificación de Clásicos tras mantener una dura pugna con el Giraldilla (1964), la embarcación que fuera propiedad de don Juan de Borbón (abuelo del Rey Felipe VI) y que hoy está armada por la Fundación Vela Clásica de España. Ambos veleros cruzaron la línea de llegada separados por apenas un segundo, pero el Argos obtuvo una renta de nueve minutos una vez aplicada la corrección de tiempos.

Los barcos más antiguos, agrupados en la clase Época, están liderados por el FJord III (1947), armado y patroneado por W. Scott Perry, tras la descalificación del Meerblick Clàssic (1917) por haber tomado la salida con el grupo de Clásicos. El jurado aplicó un DNS (no salido) al velero de Gaby Pohlmann, que constaba como vencedor destacado en la clasificación anterior a la protesta presentada por sus rivales. El Sonata (1937), de Jordi Cabau, un diseño de John G. Alden restaurado íntegramente en Mallorca, tuvo una actuación notable y se situó en segunda posición, a menos de dos minutos del líder. Argyll (1948), de Griff Rhys Jones, ascendió hasta la tercera plaza. El January Sails (1973), patroneado por Gabriel Catalá, fue el mejor de los RI Clásicos, donde compiten sólo tres unidades. La competición se reanudará hoy en que se esperan unas condiciones meteorológicas similares a las de ayer. El espectáculo está asegurado.