El eritreo Biniam Girmay (Intermarché Wanty Gobert) celebra su victoria en el Port d'Alcúdia. | Pere Bota

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El eritreo Biniam Girmay (Intermarché Wanty Gobert) dejó claro que su medalla de plata en el pasado Mundial Sub 23 no fue fruto de la casualidad y lideró el poderío africano en el Trofeo Port d’Alcúdia (173’2 kilómetros), que dio forma a un podio histórico para su continente, por su triunfo, que le permite reivindicarse como potencial llegador de primer nivel, pero también por la segunda plaza del sudafricano Ryan Gibbons (UAE Emirates Team), que rozó un nuevo triunfo en la Challenge Ciclista a Mallorca-Garden Hotels Luxcom, tras la lograda el pasado año en la meta de Palmanova.

Girmay le dio un toque exótico e inédito al palmarés de la prueba mallorquina, que le permite dar otro paso al frente, y de paso, alzar la voz al deporte del pedal en África, que aguarda en 2025 sus primeros Mundiales de carretera (Ruanda) y asoma la cabeza gracias a gestas como la firmada por el eritreo, uno de los grandes exponentes del ciclismo en su continente, después de ratificar las expectativas que había generado en los pasados Mundiales de ciclismo en carretera de Flandes, en los que acabó segundo en la carrera Sub 23.

La victoria de Girmay en la meta del Port d’Alcudia, ubicada frente al Aparthotel Alcudia Garden, alojamiento del pelotón durante estos días, culminó una larga labor de neutralización de la esperada escapada larga del día, que protagonizaron el español Mikel Bizkarra (Euskaltel-Euskadi), los belgas Tuur Dens (Sport Vlaanderen) y Genti Vandevelde (Minerva) y el italiano Raul Colombo (Work Service Vital Care). Los cuatro tomaron la iniciativa tras un arranque tenso, que se saldó con una caída que llevó a Diego Rubio (Burgos BH) al hospital con fractura del cuello de fémur derecho.

Con el paso de los kilómetros, los cuatro fugados aprovecharon el parón en el gran grupo para elebar a casi seis minutos (5:40) su margen al frente de la carrera, aunque la aparición de las primeras rampas rumbo al Coll de sa Batalla y Femenia iba a sepular las ilusiones de los aventureros. Bizkarra se resistió a asumir la realidad y el trabajo de caza que abanderaron Movistar y UAE, que propiciaron la llegada en masa, con un grupo de medio centenar de unidades al frente y un largo esprint en el que Biniam Girmay fue el más veloz y potente, alzando los brazos para recordar que el ciclismo africano crece, poco a poco y en silencio. Su victoria es la de todo un continente.