Javier Sanz en el acceso principal al Real Club Náutico de Palma. | Pilar Pellicer

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Su experiencia al frente del Real Club Náutico de Palma, de la Copa del Rey y como vicepresidente económico de la Real Federación Española de Vela (RFEV) durante este último ciclo, pero también su pasión por el mar, han llevado a Javier Sanz Fernández (Madrid, 1950) a dar un paso al frente. Completar un proyecto que se ha quedado a medias le ha llevado a postularse como candidato a la presidencia de la RFEV, siendo por el momento la única alternativa a Julia Casanueva a la hora de solidificar el resurgimiento de la entidad.

Leyendo su carta de despedida el pasado enero, se podía intuir que podía ser candidato...

—Dije que quedaban cosas por hacer. Yo nunca abandono un proyecto y éste lo comencé con mucha ilusión. Nos encontramos una Federación en quiebra. Saneamos la entidad, nos dejamos la piel, y realizamos una reestructuración y la dotamos de medios de gestión. Sin ello, no se podía haber seguido. Conseguimos que los deportistas tuvieran medios para entrenar y les dimos seguridad. Ellos no tenían la culpa de la mala gestión.... Pero una vez saneada, veía que tenía otra idea de la Federación respecto a la de Julia (Casanueva). Yo tenía un proyecto en mente y el de la presidenta no iba con el mío. Por eso, perdí la ilusión.

¿Se siente decepcionado con Julia Casanueva?

—Decepción no sé. Se paró el proyecto que empezamos por una razón que desconozco.

¿Es un punto a su favor el conocer el funcionamiento de la Federación Española de Vela?

—Es una ventaja a la hora de entrar como presidente en una entidad cuyos mecanismos controlas. Yo me presento porque quiero acabar el proyecto iniciado. También, porque conozco la estructura de la Federación, y además, era presidente del Real Club Náutico de Palma y estaba al frente de la Copa del Rey, logrando dejar al club y al evento en un gran momento. Y creo que esa experiencia puede ayudar a la vela española.

¿Cuenta con apoyos suficientes como para poder pelear con garantías por la presidencia?

—Conozco a todos los asambleístas y presidentes de clubes y federaciones, pero esto no es una preocupación. Yo quiero una Federación diferente. Mi objetivo es que todos naveguen en una misma dirección, se integren. La unidad de todos los estamentos es primordial para crecer. Y debemos apoyar a los deportistas y los clubes y sembrar para el futuro. Invertir y dotarles de medios es clave para que puedan llegar los resultados.

¿Cuenta con el todavía presidente de la Federación Balear y también ex vicepresidente de la RFEV, Chimo González Devesa?

—Va a ser parte de mi equipo. Con Chimo he colaborado mucho en el saneamiento de la RFEV. En la parte deportiva ha sido vital y ahí están, por ejemplo, los resultados de la Federación Balear, la número uno a nivel deportivo y saneada. Y también incorporaremos a gente de Balears que ha trabajado bien y aportará mucho.

Su posible llegada a la presidencia, ¿servirá para reivindicar el peso específico de las islas?

—Los clubes son vitales para la Federación. Y en los de Balears se invierte mucho. Sin ellos, no existiría la vela. Yo tengo una fórmula: una Federación, más un club, es igual a un deportista. Si uno de estos factores falla, no hay deportistas. Llegar a unos Juegos Olímpicos es complicado. Ganar lo es más. Y nuestra misión es apoyarles.

Dentro de su proyecto, ¿qué soluciones propone ante la problemática que sufren por la Ley de Puertos del Estado?

—Es un problema endémico. Aquí tenemos dos grandes grupos: puertos autonómicos, todos renovados; y puertos del Estado, ninguno renovado. La Federación hará lo que pueda para hacer ver esa discriminación. Todo ello deriva en problemas de financiación para esos clubes e intranquilidad. Una Federación sin clubes no tiene sentido, y en Balears son ejemplares.

¿Le preocupa la falta de transparencia que rodea a la RFEV?

—El CSD ha dado orden de que las elecciones deben ser en 2020. Es un proceso largo, y yo no puedo ser candidato hasta que haya una Asamblea y tenga los avales. Ahora mismo, estamos a la cola en el Portal de Transparencia, y eso debe arreglarse.

¿Plantea trasladar la actividad desde el CEAR de Santander a otros campos de regatas?

—La vela es itinerante. No es lo mismo Australia que el Mediterráneo... El CEAR lleva consigo un enorme esfuerzo y es un tema presente, pendiente y que se debe solucionar con el CSD.

¿Qué sería lo primero que haría si fuera elegido presidente?

—Lo primero, un plan estratégico con todas las autonomías, actuando sobre sus problemáticas y sus necesidades.