El jugador del Urbia Voley Palma Hister remata ante dos oponentes en Son Moix. | MIQUEL ÀNGEL BORRÀS

7

El futuro de varias de las principales entidades deportivas de las islas corre peligro. Al retraso en el cobro de las subvenciones en concepto de patronicio que el Govern concede a través de la Fundació per a l’Esport Balear, correspondientes a la ya finiquitada temporada 2016/17, se ha unido en las últimas horas una inesperada rebaja en las cantidades concedidas, que los técnicos explican por posibles «defectos de forma» en la documentación presentada por los clubes, entre los que cunde el malestar por una medida que les impide cerrar los presupuestos de aquel ejercicio y, si no se solventa esta problemática, les genera un agujero económico difícil de gestionar y cerrar.

Tras notificar a finales del pasado mes de junio -con la campaña 2016/17 agotada- los importes concedidos, ahora algunos de los clubes han recibido ingresos o notificaciones inferiores a esas cantidades. Tres de los más afectados han sido el Palma Futsal, el Bahía San Agustín y el Urbia Voley Palma. Los primeros cuentan con aportaciones para los equipos de Primera División y División de Honor Juvenil, mientras que los segundos contaban en ese ejercicio con escuadras en LEB Oro, Liga EBA y Liga Femenina 2. El ahora Urbia recibía las ayudas del extinto Can Ventura.

Los clubes tenían hasta el próximo 31 de diciembre como límite para percibir las ayudas del curso 2016/17 -todavía esperan la convocatoria para el ejercicio en marcha-, pero estos días, la Fundació per a l’Esport Balear y el Govern han procedido a notificarles las cantidades definitivas, e incluso han procedido a los pagos de las mismas.
Ahí es donde ha llegado la sorpresa de los clubes, en especial de los principales exponentes. En casos como los del Palma Futsal, el Bahía San Agustín o el ahora Urbia Voley Palma, el inesperado recorte llega a ser cercano a la tercera parte de los importes asignados en un inicio por Esports.

Pese a ser requeridos algunos de ellos, al encontrarse defectos de forma o problemas con la documentación presentada ante la Fundació, y teóricamente subsanarse, la sorpresa ha sido mayor todavía al ver que no se han ingresado las subvenciones concedidas meses atrás.

En el caso del Palma Futsal, la diferencia negativa ronda los 35.000 euros, mientras que en el del Bahía San Agustín sería, más o menos, de unos 32.000 euros. En esas cifras se maneja el ahora Urbia Voley Palma también, que podría perder casi la mitad. Importes que resultará difícil de cubrir a estas alturas, con los diferentes presupuestos ya cerrados. Todo ello genera un problema económico a los clubes, que podría revertir en la parcela deportiva, poniendo incluso en peligro la continuidad de los diferentes equipos y proyectos afectados, además de provocar un sergio agujero en la tesorería de las entidades.

Alguno de los afectados, que van más allá de los tres principales exponentes, no descarta llevar el asunto hasta la justicia ordinaria si no se les ofrece una solución o salida. Diferentes clubes de Mallorca, Menorca y Eivissa todavía no han recibido las notificaciones por parte del Govern ni los ingresos de las subvenciones, o una de las dos cosas únicamente. Y en casos como el del Eivissa de balonmano, también ha denunciado el recorte en la subvención fijada inicialmente.