Lionel Messi y Cristiano Ronaldo, en una imagen de archivo. | Reuters

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Una vez más los caminos de los dos equipos que se juegan todas las competiciones y dominan el panorama nacional y europeo se cruzan, en un duelo a vida o muerte, un clásico cuyo primer capítulo llega marcado por las bajas madridistas sin la presencia de Casillas, Ramos, Pepe, Coentrao y Ángel Di María, ante un Barcelona que busca la estocada.

No habrá clásico en la final de Copa pero sí un nuevo cruce en una competición a la que los dos grandes le han dado la importancia que merece en sus últimas ediciones. Venció el Real Madrid la final de Mestalla, con el testarazo de Cristiano Ronaldo en la prórroga, y la temporada pasada el Barça saldó cuentas apenado a los blancos en cuartos de final. En esta ocasión el duelo llega a puertas de la final.

En nuevo pulso entre los dos grandes del fútbol español tiene una vital importancia para José Mourinho. El técnico portugués puede quedar seriamente tocado en caso de derrota, sin opciones en Liga y con las esperanzas puestas en Copa y Liga de Campeones. O puede resurgir de sus peores momentos, eliminando a su gran rival y devolviendo el optimismo al madridismo antes de pelear por la ansiada 'Décima' Copa de Europa.

Examen

Para ello, tendrá que superar un difícil examen. Tras recortar la distancia que separaba a Real Madrid y Barcelona en cada partido y cambiar la tendencia (los últimos enfrentamientos dieron el título a los blancos en la Supercopa de España y un empate en Liga en el Camp Nou), en esta ocasión Mourinho debe inventar para frenar el vendaval de fútbol azulgrana.

En sus últimos planteamientos demostró haber aprendido una lección. Cada vez que salió con un planteamiento ultra defensivo salió derrotado. Jugando de tú a tú, con diferentes armas, los resultados han sido mejores para el Real Madrid. Le puede empujar a apostar por Luka Modric en un trivote que refuerce la medular, la zona de construcción del fútbol del Barça, y apostar por Michael Essien de lateral derecho.

Dependerá del estado de forma de Marcelo. Si el brasileño está para aguantar el pulso con Pedro o Iniesta, Arbeloa no sería lateral izquierdo y Essien pasaría a un trivote más defensivo junto a Sami Khedira y Xabi Alonso. El gran debate está en la portería. Sin Iker Casillas, que se pierde por lesión un clásico tras jugar 30 de forma consecutiva, Diego López puede sentar en el banquillo a Antonio Adán. Ha sido fichado para los grandes partidos que restan.

Como no, el clásico deja un duelo de otro planeta, el protagonizado por el portugués Cristiano Ronaldo y el argentino Leo Messi. Son los dos mejores futbolistas del mundo. El madridista asusta tras marcar en los siete últimos partidos ante el Barça, el azulgrana lleva once jornadas de Liga seguidas marcando, supera todos los récords goleadores y acude al templo blanco con el deseo de volver a exhibirse.

Estocada

Consciente de su superioridad anímica y futbolística en el presente, el Barcelona buscará dar la estocada copera al Real Madrid en el Bernabéu, en un partido al que acude con toda la ambición y sin ninguna baja frente a un rival mermado y que está a quince puntos de los azulgrana en la Liga. Los azulgranas consideran que la eliminatoria no se resolverá en la ida, pero si obtienen un buen resultado, lo tendrán todo a su favor para conseguir el pase a la final copera, título que defienden.

El magnífico estado de forma de Leo Messi (33 goles en Liga), autor de cuatro en el último partido, es otro argumento más a favor de los azulgranas. Al argentino se le da muy bien el Bernabéu, donde ha logrado ocho tantos y diecisiete en los clásicos ante el Real Madrid, por lo que se encuentra a uno de igualar la mejor marca en poder de Alfredo di Stefano.

El equipo barcelonista, que volverá a ser dirigido por Jordi Roura ante la ausencia de Tito Vilanova, contará con sus mejores hombres con la única concesión de la alineación de Pinto en la portería. La principal duda radica en el eje defensivo. Regresará Piqué, sancionado en el partido liguero ante Osasuna, por lo que queda por concretar quien será su acompañante: Mascherano o Puyol.

El resto del equipo será el de gala ante un partido de altos vuelos. Dani Alves y Jordi Alba serán los laterales con proyección ofensiva; Busquets, Xavi y Cesc manejarán el medio campo; Iniesta partirá desde la izquierda para intercambiar posición con cualquiera de los centrocampistas, mientras que Pedro ofrecerá el trabajo y Messi su enorme talento.