El grueso de ciclistas del Giro d'Italia, durante la etapa decimoquinta etapa que une entre Conegliano con Gardeccia-val di Fassa. | Reuters

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El español Mikel Nieve (Euskaltel Euskadi) ha firmado la quinta victoria española en el Giro de Italia con un triunfo en solitario en la etapa reina disputada a través de 229 kilómetros entre Conegliano y Gardeccia Val di Fassa, la tercera jornada del tríptico dolomítico, en la que Contador volvió a sacudir a sus rivales, por lo que dio otro paso hacia Milán.

Vicioso, Ventoso, Contador, Igor Antón....y Mikel Nieve. Sigue la fiesta española en el Giro. El escalador navarro se apuntó una jornada épica al rematar una escapada que duró muchas horas y mucho esfuerzo. Al final fue el más fuerte, alcanzó al italiano Garzelli al pie del último puerto e hizo en solitario la subida a Gardeccia. Tocó el cielo después de un largo viaje de 7h.27 minutos. Era su estreno en el Giro, la segunda victoria consecutiva del Euskaltel, después de la hazaña de Igor Antón en el Zoncolan.

También un éxito que compensa el mal trago del hundimiento de Antón, que pagó el esfuerzo de la víspera y cedió 7 minutos.

En la carrera de favoritos Contador dio otro paso hacia su segundo Giro alejando a sus rivales en la general. Volvió a atacar y a sacar renta. Otro 14 segundos a Scarponi, que llegó cuarto, 1.51 minutos a Nibali y a partir de dos minutos a Kreuziger, Menchov y Arroyo. Un repaso que deja el segundo Giro en camino.

Contador sacó más brillo a la maglia rosa en la «etapa más dura» de su vida. Sigue al frente. Scarponi bajó segundo de Gardeccia, a 4.20, Nibali pasó al tercer puesto a 5.11 y el francés Gadret es cuarto a 6.08.

Nieve tuvo un premio extra, el quinto puesto de la general a 7.03, por delante de Rujano, Menchov, Kreuziger, Purito Rodriguez, Arroyo y su jefe en el Euskaltel, Igor Antón, undécimo a 9.37. Las diferencias aproximan a Contador al empate con Indurain.

La maratoniana jornada dolomítica estuvo marcada por una numerosa fuga de 18 corredores que abrió diferencias superiores a los 10 minutos entre el rosario de puertos de la jornada. Se incrustaron en el viaje 2 corredores del Euskaltel, Mikel Nieve y Javier Aramendía; tres del Katusha, Di Luca, Losada y Kuschynskitre, también Carlos Sastre (Geox), Luis Pasamontes (Movistar) Garzelli (Acqua&Sapone), Sella (Androni), Popovych y Hoogerland (Vacansoleil).

Mikel Nieve, el corredor navarro que estrenó la cima asturiana de Cotobello en la Vuelta 2010, fue durante muchos kilómetros maglia rosa virtual, ya que en la general se encontraba a 9.08 minutos de Contador. La fuga coronó el Piancavallo (1a) y el Forcela Cibiana (2a), primeras dificultades del día. En el grupo tiraba el Liquigas de Nibali, quien no colocó ningún hombre en la avanzadilla, como el Saxo Bank de Contador y el Lampre de Scarponi.

El Giau, la cima Coppi del Giro a 2.236 metros de altitud pasó en solitario Stefano Garzelli, en busca del maillot de la montaña quien antes había soltado a Nieve y rebasado al intercalado Hoogerland. Nada más coronar los favoritos, con Contador en cabeza junto a Purito, Arroyo y Rujano, atacó Nibali en el descenso.

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Al combate el líder del Liquigas, herido en su orgullo por los ataques de Contador en el Zoncolan. Valiente sobre la bici, se tiró en picado desde el techo de la corsa rosa, esquivando baches del asfalto. El «tiburón de Messina» expuso sus cartas en una bajada de 19 kilómetros que debía dejarle al pie de La Marmolada, punto donde Contador perdía 35 segundos con su enemigo número uno.

Poco antes del comienzo del puerto todo quedó en un susto para el líder. Nibali tiró la toalla, mucho esfuerzo y poca renta, y fue alcanzado por el grupo de Contador, Kreuziger, Scarponi, Arroyo, Antón, Nieve y Purito.

La Marmolada, otro de los colosos del Giro que termina a los 2057 de altitud después de 13 kilómetros de ascenso al 8 por ciento y rampas del 18, fue el escenario de la venganza de Contador sobre Nibali. El comienzo de otro golpe maestro de Contador.

El ciclista de Pinto soltó un zarpazo y se llevó a su amigo Rujano, el venezolano a quien dejó ganar en el Grossglokner. Ambos alcanzaron a Arroyo, que había despegado poco antes. Un gesto de «vámonos» al líder del Movistar y comienzo del sufrimiento de Nibali, sólo, sin equipo y sin fuerzas. Pero Ninbali nunca se rinde, y en el descenso compensó lo que perdió en la subida. Los favoritos juntos de nuevo.

Garzelli aguantaba aún al frente, incluso con energía y reflejos para soltar un par de codazos a un aficionado pesado que se le echaba encima. Coronó con 39 segundos sobre Nieve y 6.20 respecto a Contador, Arroyo, Purito, Kreuziger, Scarponi y Rujano. Nibali ya perdía un minuto en relación a la maglia rosa.

Mikel Nieve, infatigable en la persecución de Garzelli, le alcanzó al pie del Gadeccia. Por delante 6 kilómetros, bajo una intensa lluvia, con un porcentaje del 10 por ciento y rampas del 18. El navarro clavó al italiano y se marchó en busca de la cumbre a imagen y semejanza de Antón en el Zoncolan.

En el grupo de la alta jerarquía tensó Scarponi y lo único que consiguió fue conectar a Contador, que respondió con otro demarraje. A bailar sobre la bici, a levitar hasta meta. Motor de gran cilindrada en vuelo hacia el refugio Gardeccia, bajo los enormes paredes de un lugar espectacular. Los españoles de nuevo al asalto. Nieve por la etapa, Contador por su segundo Giro.

Objetivos cumplidos. Nieve se metió en la zona del sterrato, a cien metros de la meta, ya vencedor, sin fuerzas para celebrar el triunfo, tan feliz como agotado. Acababa de alcanzar «un sueño», a golpe de sudor, después de siete horas y media encima de la bicicleta.

Fiesta en la casa naranja del Euskaltel, pero faltaba la llegada de Contador, a otro ritmo, en otro nivel. Tercero a 1.51 del navarro. Entre medias, también heroico Garzelli, a 1.41. Scarponi pasó a 7 segundos del líder. El resto, en el naufragio. Nibali acabó en 3.34, Arroyo, en 4.30 e Igor Amtón a 7 minutos. Tremendos efectos de la jornada reina del Giro, la que acercó a Contador a Milán.