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Con tres puntos en el casillero y una semana para preparar el choque ante el Villarreal, con una plantilla recién compensada y con la nueva propiedad asentándose en su parcela, Gregorio Manzano reclama tranquilidad para que el terreno de juego recupere el protagonismo. El técnico quiere echar el candado a las filtraciones de cuestiones internas del club y también se autoexige cautela ante los micrófonos para que la meta de la permanencia prevalezca sobre cualquier tipo de 'guerra'. Y con la paz deseada espera alcanzar un objetivo que ayer dejó claro: «Nos gustaría ser los campeones del paquete de doce equipos que van a pelear por sumar los 43 puntos cuanto antes y, luego, mirar hacia arriba, pero siempre paso o paso».

 Para enterrar definitivamente el hacha de guerra con la propiedad el entrenador explicó que «los principales problemas han sido el tiempo y gestionar la plantilla en apenas quince días. Es una circunstancia que debe servir de aprendizaje para el futuro y ahora espero que todo transcurra con normalidad».

 El propio Manzano auguró que la relación entre el consejero delegado y él está encaminada a mejorar. «No tengo nada personal con Javier (Martí) y sólo fueron unas declaraciones acerca de un jugador. Mi relación es normal y se irá haciendo más estrecha a medida que avance la temporada. Ha habido situaciones de mucha tensión, pero somos dos personas que vamos a buscar lo mejor para el equipo y nos vamos a entender», dijo el técnico, que razona que «ha habido nervios por jugadores que teníamos firmados y que finalmente se iban a reforzar a nuestros rivales».

 No obstante, la llegada de seis incorporaciones ha satisfecho en cierta medida las aspiraciones del técnico de Bailén, ya que también reconoce que se introdujeron cambios en la confección de la plantilla a medida que se acercó el cierre del mercado. «Estoy contento. No eran los jugadores diseñados al principio, pero a pesar de los nervios por la falta de tiempo se ha conseguido equilibrar una plantilla con dos jugadores por puesto con características diferentes». Además, también valoró que «dentro de nuestras necesidades hemos completado una plantilla bastante equilibrada y con el número suficiente de jugadores para afrontar los problemas que nos puede deparar el campeonato».

 La contratación de Borja ha disparado las expectativas sobre el futbolista cedido por el West Bromwich Albion, pero el preparador tiene claro que «va a tirar del carro todo el equipo». «Sabemos el rol de Borja, pero sería demasiado cargarle toda la responsabilidad», analizó. Además, también argumenta que «estamos contentos porque ha podido venir, pero también podría no haber venido. Es una pieza fundamental porque debe ser el que mueva al equipo».

 

Al respecto, resaltó que «el parón es magnífico porque con las circunstancias que hemos tenido y la llegada de los últimos refuerzos nos viene fenomenal para conocernos, para la convivencia en el vestuario y para adaptarse a las normas de trabajo. Además, algunos han llegado faltos de forma».

 

El técnico definió las aspiraciones del conjunto isleño y explicó que «hay seis equipos que se van a jugar las posiciones europeas que están muy por encima y luego en un peldaño por detrás quizás están el Espanyol o el Deportivo, pero luego hay una liga de doce equipos en la que todos vamos a pelear por sumar los 43 puntos cuanto antes y si esto sucede intentar aspirar a la Uefa». Con esta visión de la Liga Manzano hizo saber que ha transmitido a los suyos una meta clara: «Me he reunido con los seis nuevos y les he trasladado que a nosotros nos gustaría ser los campeones del grupo de doce que va a luchar por la permanencia».

 

El entrenador, que aseguró no conocer al asesor Gregorio Muñoz 'Gori', explicó que al decir que Javier Martí debía escuchar los buenos consejos hacía referencia a que «no es lo mismo ver los toros desde la barrera que saltar al ruedo. Los que estamos dentro conocemos la casa y siempre haremos lo mejor para el Mallorca».