Los príncipes de Asturias, junto a los organizadores, durante el minuto de silencio.

TW
0


Con un emotivo minuto de silencio en memoria de las víctimas del atentado de Palmanova, presidido por los príncipes de Asturias -don Juan Carlos excusó su ausencia al estar despachando en Marivent-, la 28ª edición de la Copa del Rey Audi Mapfre echó a andar con fuertes emociones en sus minutos previos y en los campos de regatas. El unánime rechazo de la flota a la acción terrorista que marcó los días previos a la gran regata del Mediterráneo dejó una estampa para los anales. A la altura del espectáculo en el mar, donde a la espera de la aparición de los TP 52 -ayer entrenaron, con el Realstone Matador marcando su terreno respecto al Bribón- el resto de clases protagonizó una jornada en la que la ausencia de viento fue la nota predominante en los compases iniciales. Hasta que el Embat hizo acto de presencia para ofrecer un viento de componente sur del 180 que ascendió desde los catorce hasta los veinte nudos ante s'Arenal.

La clase IRC se encargó de animar el día del estreno. El Alfa Romeo de Neville Crichton optó por irse hacia la izquierda en el campo de regatas, y al virar ya contaba con un notable margen respecto al Bella Mente. Container, Allegre y Jethou intentaban ser la alternativa. El CAM del Príncipe Felipe se instala en una prudente cuarta plaza dentro de la general, mientras el Alfa Romeo prorrogaba su dominio para asentar su sólido liderato.

Los que no tardaron en dejar ver sus intenciones fueron los mallorquines del Mar Salada. Pese a la igualdad en cabeza dentro de la clase ORC 670, la tripulación de Juan Cabrer supo plantar cara al Telefónica de Pedro Campos, aunque ambos se repartieron los triunfos, pero el X-37 balear se impuso en la última y atrapa la primera plaza provisional en la general.

Los españoles no defraudaron en X-41, ya que el Madrid de José María Van der Ploeg seguía de cerca los pasos del Lexus. Mientras, el Karhu de Javier Banderas escalaba al tercer peldaño en la manga inicial. El equipo de Mati Sepp perdía fuelle en la segunda, mientras que otro segundo lugar del Madrid les permitía igualarles a cuatro puntos al mando de la clase.

En RI, el equilibrio es una constante y un argumento para seguir de cerca los movimientos de la flota. La primera manga fue a parar a manos del Itaca IX, con el Telefónica y el Garmin pisándole los talones. Pero las cosas iban a cambiar de forma radical en la segunda prueba, con la victoria del Telefónica de Enrique Terol, que les valía el pasaporte hacia el liderazgo, relegando al Itaca IX y el Garmin.

La flota extranjera fue la que marcó la pauta en X-35, con las tripulaciones italianas haciendo valer su poderío en la Bahía de Palma. Un primer y un segundo lugar avalaban al Karma de Enrico Pegoraro, con el Autoritas y el Xacobeo 2010 como referencias nacionales.