Matías Rebassa, Gregorio Manzano y Vicenç Grande, en una imagen de archivo tomada en la Ciudad Deportiva Antonio Asensio.

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A.Orfila / C.Montes de Oca

El Real Mallorca está estudiando con lupa el contrato del director general de relaciones externas y comunicación de la entidad, Matías Rebassa. El asesor laboral de la SAD balear está preparando un detallado informe para presentar a los administradores del caso Drac. El dossier sobre la vinculación de Rebassa, que será trasladado en los próximos días a los concursales, se basa en varios puntos para demostrar que su contrato es «fraudulento» y que, por lo tanto, podría ser anulado al perjudicar los intereses de la masa de acreedores.

El Real Mallorca argumenta, en su primer punto, que se pudo actuar con premeditación. El anterior presidente, Vicenç Grande, le firmó un contrato de cinco años (expira en junio de 2013) y le blindó con una cláusula de indemnización cercana a los 500.000 euros.

Según el club, el compromiso fue sellado pocos días antes de que el presidente del Grup Drac presentara el mayor concurso de acreedores en la historia de Balears, el 16 de junio de 2008. Con el concurso en proceso, los administradores no hubieran aceptado en ningún caso dicho contrato.

En el segundo punto, el informe considera «inédita» esta contratación. Nunca antes en la historia de la entidad se había rubricado un contrato de estas características y con estas condiciones a un ejecutivo del club. En su momento, Vicenç Grande argumentó que Matías Rebassa había renunciado a la indemnización en su anterior ocupación laboral, director regional de la firma Moët & Chandon. El club, sin embargo, asegura que tiene constatado que Rebassa percibió una compensación de 87.490 euros.

En el siguiente punto del informe, el club considera que este contrato es fraudulento para la masa de acreedores afectados por la suspensión de pagos presentada por el Grup Drac a mediados del pasado mes de junio.

En el quinto capítulo, la entidad resalta un hecho que tira por tierra la tesis esgrimida en su día por el anterior presidente. Este nuevo contrato se redacta y firma un año y medio después de que Matías Rebassa ejerciera su cargo.

Cabe resaltar que cualquier actuación tomada en los meses previos a la declaración de concurso, podría ser revocada por el juez, si los administradores concursales encuentran indicios de que puede perjudicar a los acreedores.

En el último punto y siempre según se consta en el informe que está elaborando el asesor laboral de la SAD balear, el club considera que le han podido cambiar la fecha al contrato y poner el día unos dos meses antes de cuando verdaderamente se estampó la firma.

Los administradores concursales recibirán el informe en los próximos días para que sea estudiado detenidamente por si pudiera ser anulado.

Hombre de confianza de Vicenç Grande, la figura de Matías Rebassa ha perdido un peso enorme en el día a día del club desde que Mateu Alemany asumió las riendas de la entidad.