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Agencias|TORONTO
El tenista mallorquín Rafael Nadal, semifinalista del Masters Series de Toronto tras su victoria la pasada madrugada ante el francés Richard Gasquet, restó importancia a su posible ascenso al número uno mundial la próxima semana y sentenció que es el número dos y que se siente como tal. «El ránking dice que soy el número dos y me siento como el número dos», dijo Nadal que siempre ha mostrado un especial respeto hacia el líder de la clasificación mundial, el suizo Roger Federer, que acumula, de forma consecutiva, 234 semanas al frente de la clasificación, desde febrero de 2004.

Ayer noche, hora española, Nadal debía jugarse ante Murray el pase a la final de este torneo. «Lo que quiero ahora es jugar un buen partido ante Murray para tener la opción de luchar por el título en Canadá», reconoció el balear, que levantó un set en contra ante Gasquet para sellar su pase a 'semis'.

En ese partido, Nadal logró hacerse con la vitoria tras deshacerse (6-7(12), 6-2 y 6-1) del francés Richard Gasquet. El 'manacorí' mostró su capacidad en pista rápida ante el galo Gasquet, que fue incapaz de decidir de forma correcta en los momentos decisivos, en ésos en los que el mallorquín no suele fallar.

De esta forma Rafael accede a las semifinales del torneo donde ayer jugaba contra Andy Murray, que eliminó previamente a uno de los favoritos, el número tres del mundo y vigente campeón del torneo, el serbio Novak Djokovic por 6-3 y 7-6(3). El otro finalista saldrá del encuentro entre el alemán Nicolas Kiefer y el francés Gilles Simon. Y es que Nadal tuvo que resolver una empresa nada fácil ante Gasquet, implacable con su servicio -10 aces por ninguno del español-. El francés comenzó con una fuerza espectacular forzando la carrera de un lado a otro de la pista del balear, que acabó sufriendo en el 'tie-break'.

Finalmente, la muerte súbita cayó del lado de Gasquet, que se la apuntó por un marcador de 14-12, demostrando que podría dar mucha guerra. Sin embargo, este triunfo parcial en el primer asalto no significó nada en contra de Rafa, que en las siguientes mangas recuperó la efectividad de esta temporada. Nada detiene a la mentalidad del español: ni el mejor de los tenistas, ni la superficie más costosa, porque Nadal se sobrepuso al primer set de forma asombrosa. El insular analizó el porqué de su tropiezo y comenzó a mostrarse más seguro con su segundo servicio, algo que le pasó factura al principio
El manacorí se vino arriba y acabó arrollando como un vendaval a su rival, muy consciente de que lo ocurrido en la manga inicial serviría de poco. Nadal se llevó el segundo por 6-2 y el tercero por 6-1, dejando en evidencia a un Gasquet que contaba con escaso combustible en la recámara.

Así, el de Manacor, en una nueva lección de tenis, pero sobre todo de superación, se plantó en las semifinales de un torneo que comienza a encumbrarle en una superficie en la que no manda, pero que puede hacerlo muy pronto, antes de lo que él mismo se esperaba. Sigue progresando en todo.