TW
0

Lorenzo Martínez|ROMA
El Real Madrid está claro que se juega en Roma «su vida» en la Liga de Campeones, donde hoy, miércoles, se ve en la obligación de ganar al Roma, que se juega bien poco y en el estadio Olímpico vació, pues el partido se disputará a «puerta cerrada» por sanción de la UEFA a los locales. Ganar, repetir lo acontecido en las dos anteriores visitas al Roma, es, desde luego, la misión única del Real Madrid, quien se juega muchas cosas en el envite: acceso a los octavos de final, prestigio, dinero y, quizás, la continuidad de una filosofía empresarial de su presidente, Florentino Pérez. Quedar eliminados sería un golpe durísimo, casi mortal para unos denominados «galácticos» que desde hace varios meses presentan en demasía más bien una discretísima apariencia terráquea. Mañana se ven en la obligación de dar el primer paso para redimirse, en la que es la última jornada de la primera fase. Y lo hacen ante un Roma que deportivamente no se juega más que el prestigio, el despedirse de Europa estrenando su casilla de victorias europeas esta campaña. No en vano, el equipo romano es y, pase lo que pase, será, último; no accederá a la pedrea de la Copa de la UEFA. Un «premio menor» para el Real Madrid si es incapaz de ganar.

Antes ello, la gran pregunta de las vísperas es ¿qué Roma encontrará el Madrid?: uno entregado, con mayoría de suplentes, pensando en enderezar el rumbo en el propio campeonato, como piensan algunos; o un equipo con jugadores de renombre internacional deseosos de reivindicarse en la que es la última ocasión para ellos de la presente temporada de ser vistos en los Cinco Continentes. Eso último bien se puede aplicar a Francesco Totti, Antonio Cassano o Vincenzo Montella. Los dos primeros asociados desde hace meses por muchos a un próximo futuro madridista, el tercero máximo goleador del campeonato liguero.

A Totti y Cassano les gusta enfrentarse al Real Madrid; les motiva e, incluso, se les suele dar bien. Totti, además, parece haberse «auto-impuesto» con la tarjeta mostrada el domingo ante el Sampdoria y que le impedirá jugar la próxima jornada liguera contra el Brescia. No hay, pues, motivo para reservarle. Pero la última palabra la tiene su técnico, Luigi Del Neri, que tiene seguro no poder contar ni con los suspendidos De Rossi y Scurto ni los lesionados Chivu, Dacourt y Tomassi. De no jugar Cassano, la respuesta a la interrogante en su puesto debe estar entre el veterano Delvecchio y el joven Corvia, con más opciones para este último ya que permitiría formar un 3-4-1-2, con Totti por detrás suya y de Montella o del egipcio Mido. También podría entrar el francés Vicent Candela en lugar del argentino Leandro Damián Cufré, que sufre molestias musculares. En el Real Madrid están todos, aunque Figo está «tocado» con un esguince. Llegan con ganas, y no dudan en señalar que «se va a ganar» y con una pareja defensiva central que, curiosamente, militó en épocas distintas en el Roma: Helguera y Walter Samuel, quien vuelve por ver primera a su ex-estadio.

Alineaciones:
Roma: Pelizzoli; Panucci, Dellas o Mexes, Ferrari; Mancini o Sartor, Perrotta, Aquilani, Candela o Cufré; Totti; Montella o Mido, y Corvia.

Real Madrid: Casillas; Michel Salgado, Helguera, Samuel, Roberto Carlos; Guti, Beckham; Figo, Raúl, Zidane; y Ronaldo.

Arbitro: René H. J. Temmink (HOL).
Estadio: Olímpico de Roma (20.45 hora local).