TW
0

Marcelino Benito|HOUSTON
El primer duelo de los dos jugadores españoles que compiten en la NBA, el ala-pívot Pau Gasol y el base Raúl López, se saldó con una demostración de clase dentro y fuera del campo por parte de los dos profesionales. Al margen del resultado final del partido, que disputaron sus respectivos equipos, los Grizzlies de Memphis y los Jazz de Utah, con triunfo para los segundos, que como locales ganaron por 96-89, tanto Gasol como López reafirmaron su gran amistad fuera del campo y dentro confirmaron que tienen el potencial para triunfar en la NBA.

Ambos terminaron con unas estadísticas individuales muy similares, a pesar de que Gasol jugó como titular nueve minutos más que López que estuvo 23 minutos en el campo de reserva lograron 13 y 12 puntos, respectivamente. Gasol anotó 5 de 8 tiros de campo, incluido un intento de triple que falló, 3 de 8 desde la línea de personal, capturó 12 rebotes, dio una asistencia, recuperó un balón, lo perdió dos veces, puso un tapón y cometió cuatro personales.

Gasol como titular de los Grizzlies hizo su trabajo de forma notable y cumplió a la perfección con su trabajo, pero una vez más el equipo no respondió en los momentos decisivos cuando tuvieron la oportunidad de definirlo en el cuarto periodo. A pesar que falló dos tiros de personal de los cuatro que hizo en el último minuto del partido, no fueron los que decidieron la derrota de su equipo, sino la falta de defensa en hombres claves de los Jazz como el alero ruso Andrei Kirilenko y del propio López, que se convirtió en el auténtico revulsivo para los Jazz en el cuarto periodo.

«Fue una derrota muy difícil de asimilar porque a pesar de que los Jazz llegaron a tener 10 puntos de ventaja, la verdad es que siempre estuvimos en control del partido, pero al final no supimos hacer nuestro trabajo», declaró Gasol. «Hemos completado una gira sin conseguir un triunfo a pesar de ser partidos muy igualados», añadió.

El jugador español reconoció que su equipo no había tirado bien a canasta en los últimos partidos y su reto sería el trabajar más duro para encontrar el toque perfecto que haga que los balones vayan adentro. Los Grizzlies perdieron el tercer partido consecutivo para colocarse los últimos de la División del Medio Oeste con marca de 2-4.

López volvió a salir como reserva para darle descanso al boricua Carlos Arroyo, el base titular, y, de inmediato, su estilo agresivo y penetrante le dio nueva vida a los Jazz, que siempre tuvieron del jugador español las acciones y los puntos decisivos.

La mejor muestra del protagonismo de López fueron los dos últimos puntos del partido que anotó con ocho segundos para finalizar el tiempo reglamentario desde la línea de personal. López tuvo su partido más completo de la temporada al anotar 5 de 9 tiros de campo, falló el único intento de triple, acertó con 2-2 desde la línea de personal, dio cuatro asistencias, capturó dos rebotes, cometió una personal, se fue sin recuperación de balón, pero tampoco lo perdió.

«Raúl jugó un gran baloncesto junto con otros compañeros, pero sus acciones y motivación fueron las que le dieron un cambio radical al partido en los momentos que más necesitamos la figura de un líder que nos diese energía», comentó el entrenador de los Jazz, Jerry Sloan, que acertó con su cambio por Arroyo.

La misma opinión tuvo el entrenador de los Grizzlies, Hubbie Brown, quien dijo que la clave del triunfo de los Jazz había estado en el cambio y entrada en pista de Raúl López.

«Pienso que López hizo un trabajo excepcional para los Jazz», declaró Brown. «Nos hundió en los momentos cuando ellos no tenían nada para superarnos y surgió con acciones increíbles, anotaciones o pases perfectos, sencillamente jugó brillante».

Pero al margen del resultado del partido, lo más importante para Gasol y López fue el tener la oportunidad única de enfrentarse en el campo como profesionales de la NBA, un sueño hecho realidad para ambos después de toda la incertidumbre que surgió con la grave lesión de rodilla que sufrió el ex jugador del Real Madrid. «Raúl tuvo una gran noche y me siento muy feliz por él porque es mi amigo y le respeto como persona y profesional», declaró Gasol. «De verdad, que estaba ansioso por verlo jugar».

Por su parte, López dijo haber sentido también algo muy especial cuando saltó al campo y Gasol era uno de los jugadores que le marcaban para evitar que anotase en las penetraciones a canasta. «No se trataba de demostrarnos nada en la lucha individual sino todo lo contrario, de hacer nuestro trabajo dentro del equipo y creo que ambos cumplimos», declaró López. «Pau es mi gran amigo y sabe que lo admiro por todo lo que ha hecho desde que llegó a la NBA». López dijo que todavía le quedaba un largo camino que recorrer para conseguir lo que tiene ya avanzado Gasol como profesional, pero la amistad entre ambos era algo que estaba por encima de resultados y enfrentamientos deportivos dentro de la liga más exigente de todo el planeta, el nexo de unión de dos de los inolvidables «Júniors de Oro» del baloncesto español.