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Efe|CANGAS DE ONÍS
El ciclista español del equipo ONCE, Joaquín Rodríguez, se enfundó ayer el jersey oro. Rodríguez afirmaba al concluir la segunda etapa que «Creo que voy a ser líder por un día. Lo de vestirme de oro ha sido una idea de Manolo Saiz a mitad de carrera. Es bonito sentirse como el número uno de la Vuelta; aunque el líder del equipo es Igor. Que nadie se piense lo contrario. Estoy muy motivado para la Vuelta que llevo preparando desde junio. Lo de hoy -por ayer- es un premio. Mi objetivo no es otro que trabajar e intentar hacer una gran carrera».

El español Luis Pérez, del equipo Cofidis, dijo tras imponerse en la segunda etapa de la Vuelta que tuvo miedo de que le sucediese «lo de siempre», ya que ha sido segundo tres ocasiones en la ronda española. «La verdad es que al final tuve miedo porque he sido tres veces segundo y temía que me pasara lo mismo. Menos mal que pude remontar el ataque de Carlos Sastre y gané. De cualquier forma, si hubiese sido segundo me lo hubiera tomado con filosofía y seguiría luchando», dijo el ciclista de Torrelaguna (Madrid).

Pérez llegó a la Vuelta después de una concentración de dos meses en Navacerrada y para muchos es un hombre a tener en cuenta. «He venido para demostrar que puedo estar entre los diez primeros de la general, pero prefiero ir día a día», señaló.

«Mi buen momento de forma se debe al trabajo no solo de este año, sino de muchos atrás. Nunca tuve suerte y después de la retirada del Tour este año ahora me llega esta victoria tan importante al comienzo de la Vuelta», explicó el vencedor en Cangas de Onís.

Pérez disputó la victoria a Carlos Sastre, ex compañero en el equipo ONCE. «No hablamos de cómo resolver la etapa, pero los dos nos llevamos bien y hemos colaborado en la escapada. Le agradezco su comportamiento», explicó.

Óscar Sevilla confesó que esperaba que la etapa de ayer transcurriera por los parámetros que lo hizo. El ciclista del equipo Kelme Costa Blanca declaró que «la jornada no ha deparado ninguna sorpresa para mí. Contaba con algo similar a esto, pues la Vuelta es diferencia y todas las etapas son complicadas. Lo mejor de la etapa para mí fue que me encontré bien, perfectamente arropado por el equipo. Reconozco que estoy falto de ritmo, pero he respondido bien. Soy optimista, pero quiero ir poco a poco e ir cogiendo ritmo. Las primeras etapas van a ser complicadas para mí al ser llanas».

A Igor González de Galdeano no le preocupa haber perdido el liderato de la general. «Lo importante es que no he perdido tiempo y he cedido la camiseta de líder a un compañero, a Joaquín Rodríguez. Es algo secundario, pues la carrera sólo ha hecho que comenzar. Ha sido una jornada movida, de muchos nervios, especialmente en el tramo final. Lo importante es que el equipo ha respondido bien».

El que sí lo pasó mal fue Santiago Blanco. El ciclista del equipo Relax Fuenlabrada dijo que «lo he pasado mal, pues en plena carrera se me ha abierto la herida del ojo y apenas podía ver. Es una pena que en el kilómetro 4 de la Vuelta se me esfumaran todas las posibilidades de ganar. Ha sido mi adiós más prematuro de perder las opciones al podio. Ahora mi objetivo pasa a ser ganar una etapa».

Vicenzo Santoni, manager del Domina, no acertó a justificar la marcha de Cipollini. «Poco puedo decir de la marcha de Cipollini. El corredor no quería venir al no estar motivado tras el parón del Giro. Me costó mucho trabajo convencerlo, pues estábamos comprometidos con la carrera española. En las últimas horas e incluso los organizadores estaban dispuestos a admitir a mi equipo sin Cipollini, pero la noticia me llegó cuando ya había hecho la maleta».