La mallorquina Alba Torrens, junto a Laia Palau, la capitana del equipo nacional. | Redacción Deportes

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Con ganas de volver a jugar y la meta de pelear por igualar la plata de Río, la selección española femenina de baloncesto abre en la madrugada del lunes (3:00 en España) su concurso en el torneo olímpico de Tokio, nada menos que en el imponente escenario de Saitama. Una primera fase exigente en la que la victoria inicial ante la República de Corea se hace necesaria para encarar dos pruebas de fuego que aguarda en el horizonte.

Serbia y Canadá serán dos exigentes exámenes en el camino de Alba Torrens y sus compañeras. La alero de Binissalem regresa a la competición tras perderse el Eurobasket de Valencia a consecuencia de su positivo por COVID, y lo hace sabedora de la importancia de cada partido. Especialmente del primero, de una siempre peligrosa toma de contacto ante un oponente inferior.

Un duelo para rodarse, coger tacto del ritmo de competición tras el largo viaje y sumar una victoria que permite a la binissalemera y al resto del grupo de Mondelo encarar con optimismo y confianza el tramo decisivo de la primera fase. La reciente campeona de Europa, Serbia, espera el jueves (10:20, hora española) en un duelo clave de cara a evitar un cruce peligroso, antesala de una reválida de entidad frente a Canadá, con las miras siempre puestas en evitar a los Estados Unidos en el camino hacia la gran final.

Leyenda

Para Alba Torrens será su tercera participación olímpica, trece años después de su estreno en Pekín 2008, donde se llevó el diploma (quintas), para regresar a lo grande con la plata lograda en Río 2016, el cénit de una generación que pretende dar continuidad a esa dinámica que les ha llevado a los últimos tres podios mundialistas y a uno en los Juegos. Torrens retorna con el rol de líder plenamente asumido y la motivación extra de abanderar junto a Laia Palau a una selección que pretende recuperar su mejor versión en un escaparate ya de por sí motivante. Y más para la jugadora del Ekaterimburgo, que tras una brillante temporada con su equipo, siendo campeona de Liga y Copa de Rusia, además de alzar su sexta Euroliga, pretende cerrar el círculo con un nuevo metal con la selección.

Un equipo en el que dará otro paso a nivel estadístico. Si Laia Palau disputará sus cuartos Juegos (Atenas, Pekín, Río y Tokio), la mallorquina Alna Torrens alcanzará a Luci Pascua como la segunda jugadora nacional con más participaciones olímpicas. Pascua estuvo presente en Atenas, Pekín y Río, mientras que Torrens ha jugado las de Pekín y Río y suma ahora el triplete con su aparición en Tokio 2020. Otro hito a añadir a la colección de registros de la jugadora de Binissalem.