Imagen de Toni durante un partido | Miquel Alzamora

Toni Sánchez es el entrenador del Platges de Calvià que milita en Primera Regional. Es el filial del Platges de Tercera y el gran objetivo es meterse en la lucha por ascender a Preferente. Toni es uno de los entrenadores jóvenes y con mayor proyección de la cantera balear. A sus 35 años ha dirigido a equipos en el Cide, Mallorca y Atlético Baleares. El curso pasado fue segundo de Carlos Martínez, todo un referente en los banquillos, y ahora es primer técnico del equipo filial. Además ha publicado un libro, Miradas desde el barro una obra de puro fútbol de un hombre que vive este deporte con pasión y cuyo sueño es llegar lo más lejos que le permita su dedicación, trabajo y suerte.

La particularidad de Toni es el enorme esfuerzo personal que debe hacer cada semana para poder cumplir el reto de entrenar. El técnico trabaja de profesor en el CEIP Mestre Lluís Andreu, en Sant Francesc, Formentera, y el equipo que entrena está en Calvià.

Sánchez tomó el mando del segundo equipo del Platges en verano, confeccionó el grupo y empezó a trabajar. Pero él además es profesor y a mitad de agosto, con todo ya planificado, se le adjudicó plaza en Formentera. «Se lo conté a los jugadores. Todos habéis venido aquí por mí, les recordé, y la respuesta fue que si yo dejaba el equipo ellos se iban. Les plantee la idea de dejarlo o que continuara el cuerpo técnico y yo viajar a Calvià de viernes a domingo. Así lo pactamos y así seguimos. El club dio todas las facilidades», relataba.

Y ahora viene lo más difícil: Organizarse. ¿Cómo lo hace? Así lo resume Toni: «El viernes finalizo mi trabajo en el colegio a las dos de la tarde. Media hora después o a las tres como muy tarde pillo el ferry a Ibiza. Después taxi hasta el aeropuerto. Si hay otros compañeros lo compartimos y si no lo pago yo porque voy solo. El vuelo de Ibiza a Palma sale a las 18:10 y a las 19 horas mi padre ya está en el aeropuerto esperándome con el coche para llegar al entreno a las 20:15 horas. Si todo va bien y no hay retrasos llego, si no me incorporo ya con el entrenamiento empezado», relataba el técnico.

El regreso es el domingo a las cuatro y media de la tarde. El gasto medio cada fin de semana es de 150 euros por lo que este curso entrenar no le sale económicamente a cuenta. Durante la semana dirige los entrenamientos su segundo, Sergio Sánchez, ayudado por Sergio Sarmiento sin olvidar a Toni Segura y Fernando, los dos delegados del equipo que hacen que los entrenadores se tengan que preocupar solo de asuntos futbolísticos. Qué le empuja a no dejarlo todo y a prolongar este ajetreo de vida. «La pasión por el fútbol es lo que me impulsa a vivir así», asegura. Seguro que su gran esfuerzo tendrá sus frutos.