La plantilla del Inter Manacor posa para este periódico. | Pilar Pellicer

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Con una pequeña ayuda desde el cielo, el Inter Manacor alcanzó la temporada pasada el mayor hito de su corta historia. El conjunto rojinegro ascendió a Tercera División por la vía rápida y comandando con puño de hierro el grupo mallorquín de Preferente. Siempre, con el recuerdo de Sion Febrer, antiguo presidente del club que falleció el pasado mes de noviembre, presente en todos los rincones de Na Capellera, instalaciones que comparten con su hermano mayor, el CD Manacor.

Un acontecimiento histórico del club manacorí, que once años después de su fundación y con Rafael Nadal como uno de sus padrinos, se ha asentado entre los mejores clubes de las islas a nivel regional. Desde la joven entidad, con su presidente, Trinitario Gomariz, ofrecen una sensación de cercanía e humildad propia de un equipo propuesto a crecer en base al trabajo. «Estar aquí arriba ya es un logro para nosotros. Aquí somos una familia, nadie cobra y todo el mundo trabaja por vocación y sentimiento de pertenencia hacia el club», aclara el nuevo mandatario del club.

El Inter Manacor es un club austero y que busca recursos de todas las maneras para subsistir al fútbol regional. «No tenemos cantera y no tenemos ingresos en relación a las cuotas del fútbol base, por lo que tenemos que tener patrocinadores que nos ayuden a salir adelante. Actualmente contamos con el apoyo de ConectaBalear, Gasolineras Febrer, Es Pop…» explica Trinitario. Por su parte, desde el club piden que la nueva directiva de la FFIB, comandada por Pep Sansó. sea igual de cercana que hasta el momento. «Me ha gustado el trato que se está teniendo con los equipos de Mallorca. Por ahora es un 10 y esperemos que sea así», manifiesta. También aclara que las ayudas de la federación son con devolución incluida. «Realmente son subvenciones para pagar la seguridad social de los jugadores e integrantes del cuerpo técnico», comenta.

Imagen del cuerpo técnico del Inter Manacor con Miguel Aguado a la cabeza.

Por otro lado, el técnico Miguel Aguado, que ya acumula cinco campañas dirigiendo al equipo del Llevant, ha conseguido que el trabajo realizado en el césped dé sus frutos. «Son años de mucho trabajo. Ahora no tenemos ningún objetivo deportivo y sí social, ya que nuestro club lo es. Tenemos que seguir como hasta ahora», explica el míster. La plantilla será muy novata, pero es un arma de doble filo a la hora de sorprender al rival. «La gran mayoría debutarán en Tercera RFEF, pero quizás eso nos ayuda más porque muchos no nos conocen. Sin embargo, tendremos algunos problemas a lo largo de la temporada», relata sobre la inexperiencia de su plantilla, pero asegura que el compromiso está a la orden del día. «Somos un bloque y eso es muy importante a estas alturas. Destaco ese compromiso, lucha y garra que desprenden en cada partido», confirma. El ascenso provocará que Manacor viva el primer derbi de su historia en la categoría:«Somos el hermano pequeño del Manacor y la mayoría de jugadores han salido de su cantera, por lo que es un partido que nos hace mucha ilusión. Cuando salió el calendario casi todos miraban el día del derbi», comenta entre risas.