Imagen del guardameta del Real Mallorca, Manolo Reina. | M.A. BORRÀS

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La llegada de un nuevo entrenador significa que muchos futbolistas pongan de nuevo el contador a cero. Se abre para ellos un nuevo horizonte y la opción de tener los minutos que con el anterior técnico no tenían. Manolo Reina es uno de ellos. El guardameta malagueño, cuyo futuro apunta a LaRosaleda la próxima temporada, salió del once tras el partido contra el Barcelona.

Luis García le señaló directamente tras el gol azulgrana y a partir de ahí desapareció del área. Leo Román tomó la titularidad y posteriormente después fue Sergio Rico, recién llegado en el mercado de invierno quien se convirtió en el dueño del arco balear. Sin embargo, la solución no está en el sevillano, cuyo principal objetivo, el de dejar de nuevo la portería a cero, no se está cumpliendo.

El revulsivo

Sin embargo, el coste de la operación y la necesidad de dar un empujón a la portería motivaron el cambio de Manolo por Sergio. No obstante, como se ha visto, Rico no ha mejorado a Reina y Javier Aguirre tiene la posibilidad de hacer un ‘reset’ y decidir si da continuidad al futbolista del PSG o por el contrario se la vuelve a jugar con el guardameta de Villanueva del Trabuco. Al margen de lo que sucedió contra el Barcelona, lo cierto es que durante toda la temporada, también la anterior, Luis García siempre habló bien de Reina en sus comparecencias públicas. Incluso en momentos donde despertaba dudas, tuvo palabras de ánimo hacia él. Sin embargo, algo cambió tras el partido contra el Barça porque el malagueño no volvió a jugar más. Para mayor inconveniente el eslovaco Greif se ha pasado lesionado todo el año y la entidad se encontró en la disyuntiva de mover ficha y tocar a las puertas de un portero como Sergio Rico. Bien por la falta de adaptación o porque no es fácil empezar de cero en un club, lo cierto es que Rico no ha cuajado, es más, ha despertado dudas su rendimiento y el debate está entre la afición. En los ocho partidos que ha disputado ha encajado dieciséis goles, una cifra excesiva. Sale a dos por partido.

25 encuentros esta temporada

Por su parte Reina encajó 18 en 25 partidos este curso, lo que le sale una media de 1,38. Resulta evidente en ambos casos que son cifras altas, porque al Mallorca le cuesta muchísimo hacer goles y si encaja por lo general no suma. Pero también es cierto que se han encontrado con una defensa en muchos casos de mantequilla y que solo ha dado facilidades a los rivales. Leo Román tuvo también un papel discreto cuando Luis García trató de que fuera un revulsivo en la Liga. Encajó cinco goles en dos partidos. Greif disputó uno en el campeonato regular y recogió hasta en tres ocasiones el balón de su portería. Ahora, a falta de nueve jornadas, el mexicano tiene que decidir si mantiene de nuevo a Sergio o le da una nueva opción a Manolo. Hay mucho en juego y es una decisión capital que afecta a todo el equipo y a la solvencia defensiva.

Seguridad ante todo

Manolo Reina ofrece experiencia, pero también es cierto que en algunos partidos dudó en exceso en según qué acciones. Pese a todo, ofrece incluso algo más de fiabilidad en estos momentos que Sergio Rico, cuya calidad no se pone en duda, es cierto que tampoco ha logrado mantener la portería a cero. ¿Es arriesgado ahora volver a cambiar de portero? En cualquier caso con uno o con otro es fundamental dejar la portería a cero en muchos partidos de aquí a final de temporada. Solo desde esa solvencia defensiva se podrá aspirar a cosechar nuevos triunfos que permitan al equipo tomar impulso en la clasificación. Ante el Getafe    la duda quedará resuelta y seguramente quien juegue lo hará lo que resta de temporada.

El apunte

Cinco sesiones de trabajo

Javier Aguirre ha programado cinco entrenamientos antes de afrontar la visita al Getafe en la primera de las nueve finales que tiene por delante el club balear en su objetivo de mantener la categoría en Primera División.  El Mallorca está en zona de descenso a Segunda división con 26 puntos, uno menos que el Cádiz, rival que marca la salvación, y el sábado visitará el estadio Alfonso Pérez para enfrentarse al Getafe (29 puntos), también adversario directo. Este pasado fin de semana, a excepción del domingo, el equipo también trabajó. A falta de los internacionales, el técnico quiere aprovechar al máximo el tiempo del que dispone para poder conocer con más detalle los mimbres de los que dispone.