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Sergio Busquets, capitán de la selección española, lamentó no estar «en la mejor situación», al dejar de depender de ellos mismos para conseguir el acceso directo a Catar 2022, pero reconoció que son «optimistas» y pelearán por «ganar todo» a la espera de un pinchazo de Suecia.

«Nuestra sensación es que no estamos en la mejor situación porque ahora no dependemos de nosotros, pero intentamos ver el vaso medio lleno y ser optimistas. Trabajamos con confianza en lo que venimos haciendo. En algún momento nos faltó esa pizca de suerte pero intentamos dominar, ser protagonistas, llevar ritmo alto de partido para que nos creen pocas ocasiones y que sea difícil ganarnos», dijo.

«No podemos fallar más pero somos optimistas, queremos ganar todo lo que queda hasta la última jornada en la que tenemos un duelo directo contra Suecia y que ellos en algún partido complicado que tienen se dejen algún punto. En eso estamos», añadió.

La derrota de Suecia aún escuece en el grupo de internacionales españoles. Para Busquets se cometieron errores «en las transiciones ante un rival muy fuerte en ese aspecto», por un mal posicionamiento, por pérdidas y también por méritos del rival. «Hemos visto vídeos y lo hemos entrenado en el campo para estar mejor».

«Hicimos un partido bueno en líneas generales en muchos minutos, en otros sufrimos con alguna contra pero es mérito del rival. Hay cosas a mejorar y seguro que se verá en el siguiente partido que las mejoramos», apuntó.

Para Busquets «el fútbol ha evolucionado» y en el presente, con calendarios tan cargados, cualquier rival te puede derrotar. «No es un tópico. Cualquiera te pueda ganar en un partido siendo inferior. Lo hemos visto nosotros y otras selecciones que a priori son favoritas por jugadores. Nuestra clasificación no es la que nos hubiese gustado pero hay que ser optimistas para sacar tres puntos y esperar que Suecia se deje algún punto antes de la última jornada».

Entró de lleno el capitán de la selección en la carga de partidos que tienen los futbolistas por temporada, viendo imposible disputar un Mundial cada dos años.

«Tenemos poca voz, cada vez se cargan más los calendarios y se mira menos por el jugador. Es muy difícil porque quieren Mundial cada dos años pero también Eurocopa, Liga, Mundial de Clubes... va a haber un momento que el jugador va a explotar. Los partidos son cada vez más exigentes y hay menos tiempo de recuperación. Todo pasa factura. Hay que sentarse y hablar todo desde muchos puntos de vista, no solo desde querer más», sentenció.