El delantero francés del Real Madrid Karim Benzema se lamenta tras un partido correspondiente a la última jornada de LaLiga Santander disputado entre el Real Madrid y el Villarreal CF en el estadio Alfredo Di Stéfano en Madrid, este sábado. | Efe

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El 31 de enero el Real Madrid estaba a diez puntos del Atlético de Madrid, la mayor diferencia de la temporada.

Revalidar título parecía una quimera, pero a 22 de mayo se ha quedado a dos puntos de obrar el milagro sobreponiéndose a una temporada con 63 ausencias, dudas en el banquillo y pobre rendimiento contra los equipos, a priori, más débiles.

La unidad ‘B’, tan criticada en el arranque; el gran nivel mostrado por los canteranos que, hasta en la última jornada, han tenido protagonismo; la segunda mejor racha en Liga para terminar y sacar siempre un resultado positivo frente a los grandes ha hecho que el conjunto dirigido por el francés Zinedine Zidane haya creído hasta el final por la Liga.

Mal arranque en casa y tropiezos contra los 'pequeños'

Los primeros cinco partidos del Real Madrid en LaLiga Santander se saldaron con dos victorias, un empate y dos derrotas; estas últimas en su ‘casa’ tras la vuelta del fútbol después del coronavirus. El Alfredo di Stéfano se convirtió en un fortín la anterior campaña en la que el conjunto blanco alzó su 34º Liga, pero en la actual comenzó siendo una visita fácil para los rivales.

El Cádiz (0-1) asaltó el feudo. Además, el Shakhtar Donetsk (2-3) también salió victorioso en Liga de Campeones. En el Real Madrid, donde no hay lugar a la paciencia, ya se pedía la cabeza de Zidane. La visita al Barcelona en el primer Clásico de la temporada se antojaba como ‘ultimatum’, y se solventó con una victoria 1-3 fuera de casa. Aire que se agotó muy pronto.

Noviembre fue un mes fatídico para los de ‘Zizou’. Derrotas 4-1 y 0-2 frente a Valencia y Alavés, respectivamente, y el empate a uno contra el Villarreal les alejaban del, hasta entonces, un intratable Atlético de Madrid.

El Real Madrid cumplió contra los grandes en esta Liga, pero siguió pinchando en partidos en los que se presumía la victoria y estos resultados fueron los que le pusieron difícil el título. Empate en casa del Elche (1-1), derrota contra el Levante en casa (1-2) y los empates en casa contra Getafe y Betis (0-0) le hicieron dejarse unos puntos que no pudieron recuperar.

Otra cara en los partidos grandes

Resultados que son antagónicos a los conseguidos contra los equipos colocados entre los cuatro primeros de la clasificación. Esta temporada, el Real Madrid no ha perdido contra Barcelona (1-3 y 2-1), Atlético de Madrid (2-0 y 1-1) y Sevilla FC (0-1 y 2-2).

Incluso los empates podrían haberse saldado con victorias ya que el conjunto blanco estuvo compitiendo los encuentros hasta el final, más allá de las polémicas arbitrales por el supuesto penalti por mano de Felipe no señalado en el segundo derbi contra el Atleti y la pena máxima si señalizada después de que Éder Militao tocase el esférico con la mano contra el Sevilla.

Resultados que le han permitido contar con una ligera ventaja en el tramo final en el que la Liga se apretó. Tener el golaverage ganado contra todos sus rivales hacía que les valiera el empate a puntos contra cualquiera. Circunstancia que estuvo cerca de producirse tras la penúltima jornada, pero que nunca se llegó a dar.

63 ausencias en una sola temporada

Los partes médicos se fueron acumulando semana tras semana en el Real Madrid. La excepción para ‘Zizou’ era poder contar con todos los futbolistas a su disposición El conjunto que dirige el francés Zinedine Zidane ha sido el equipo más golpeado por las bajas. Entre lesiones, recaídas y positivos en coronavirus han sumado 63 en la campaña que terminó este sábado.

Con el belga Eden Hazard y el español Sergio Ramos como grandes estrellas ausentes esta campaña, solo dos jugadores de la primera plantilla se libraron de pasar por la enfermería. Thibaut Courtois, quien incluso sufrió molestias con la selección de Bélgica pero que no se tradujeron en lesión, y el ucraniano Andriy Lunin; los dos porteros de la primera plantilla.
Los canteranos curtidos por Raúl González Blanco se convirtieron en indispensables. Es más, Miguel Gutiérrez fue titular en el lateral izquierdo en los tres últimos partidos de Liga; con el título en juego. Sin Ferland Mendy por lesión, le ganó el puesto a Marcelo. Sergio Arribas, Marvin Park, Antonio Blanco y Hugo Duro fueron actores habituales del día a día del Real Madrid, y principales en luchar hasta la última jornada.

Además, la unidad ‘B’ tan criticada a principio de temporada por los resultados negativos mencionados anteriormente, se reivindicó a lo largo del curso. Nacho Fernández pasó de «cumplir siempre» a «sacar un sobresaliente siempre». Éder Militao, de estar en la rampa de salida en enero a ser un pilar en Liga y en la ‘Champions’; con confianza, el brasileño se creció y fue un muro. Álvaro Odriozola acabó repitiendo en las alineaciones titulares tras su temporada «más difícil» como futbolista, como él mismo reconoció. Incluso Isco Alarcón, a pesar de verse superado por Arribas en diferentes tramos de la temporada, dejó minutos de calidad; eso sí, lejos del nivel de hace unos años.

17 jornadas sin perder para morir en la orilla

A todo esto se repuso el Real Madrid. Y un Zinedine Zidane que, aún con contrato para la temporada que viene, no confirma su presencia en el banquillo blanco cuando arranque la temporada 2021/2022 el fin de semana del 14 y 15 de junio. La temporada parecía perdida a principios de año, pero quizá todo cambió el 5 de febrero en, curiosamente, una reivindicación en rueda de prensa de ‘Zizou’.

El técnico francés, cansado de que se le cuestionase por su valía, tras un palmarés casi inalcanzable para el resto de entrenadores en el periodo de tiempo que lo ha conseguido, y el nivel de sus jugadores, dio un paso al frente ante los medios de comunicación justo después de volver tras haber superado el coronavirus.

«Lo que me hace reír es que me pregunten si estoy fuera cada vez que hacemos un mal partido. No merezco este tratamiento por parte de la prensa y pienso al contrario, que tenemos derecho a pelear. Espero un poco de respeto y si no llegamos a los objetivos seré el primero que se va a criticar porque tengo responsabilidad. Estoy enfadado, dos semanas encerrado en una jaula y tenía ganas de salir y decir que voy a pelear hasta el final», declaró.

«Nosotros vamos a pelear. Nosotros queremos pelear y lo vamos a hacer. Tenemos ese derecho. Tenemos el derecho a pelear por esta liga. El año que viene habrá que hacer cambios y mirar cosas. Este equipo ganó La Liga el año pasado, no hace diez, fue el año pasado, este Real Madrid. Queremos ese derecho a pelear», prosiguió en un tono reivindicativo jamás visto hasta la fecha en Zidane.

A muerte con sus jugadores, los que le han llevado a ganar 11 títulos (3 ‘Champions’, 2 Mundiales de Clubes, 2 Supercopas de Europa, 2 Ligas y 2 Supercopas de España) en cinco temporadas al frente del club. Y estos respondieron.

Desde entonces, la segunda mejor racha en LaLiga Santander (y llegando hasta semifinales de la Liga de Campeones) desde 2014 con Carlo Ancelotti en el banquillo del Real Madrid. 18 jornadas sin perder en el campeonato doméstico en las que sumó 13 victorias y 5 empates, que finalmente se quedaron en nada porque en la última jornada no se dio el empate o la derrota del Atlético de Madrid, finalmente campeón de LaLiga Santander 2020/2021.