El guardameta Toni Prats, junto a Chichi Soler, en uno de los partidos que disputó en Son Moix con la camiseta del Betis. | T. MONSERRAT

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El portero serbio del Éibar Marko Dimitrovic se convirtió en el gran protagonista del partido frente al Atlético de Madrid tras anotar un gol de falta, como hizo también al conjunto rojiblanco hace ya más de viente años el bético Toni Prats, quien en la campaña 1990-2000 anotó más que el delantero centro del conjunto verdiblanco.

En aquel curso, el cancerbero mallorquín del Betis anotó dos goles de falta directa, mientras que el delantero centro del conjunto verdiblanco Oliverio Jesús Álvarez 'Oli', quien llevaba el dorsal 9, convirtió un único tanto.

Los goles de Prats, ambos conseguidos de libre directo, llegaron frente a los dos grandes clubes madrileños, el Atlético y el Real Madrid, convirtiéndose en uno de los grandes porteros lanzadores de faltas en la historia de la liga junto al paraguayo del Zaragoza José Luis Chilavert o el céltico carlos Fenoy, entre otros.

«Contra el Atlético tuve suerte porque golpeó en la barrera. Y contra el (Real) Madrid sorprendí a (Iker) Casillas», recordó el meta hace unos años en una entrevista a La Liga. Esa misma temporada, antes de que llegara a marcar, ya había mandado un balón a la madera en el derbi frente al Sevilla disputado en el Sánchez Pizjuán.

«Yo tenía un buen golpeo de balón y al entrenador, Carlos Griguol, me propuso que fuera ensayando faltas, que cualquier día tiras una», se refirió sobre su habilidad para disparar a puerta.

Desgraciadamente para el Betis, aquella temporada finalizó con el descenso de la escuadra sevillana a Segunda División junto al propio Atlético de Madrid y el Sevilla: «al menos al año siguiente volvimos a Primera», señaló el balear.

Toni Prats llegó al Betis en el verano de 1996 procedente del Mallorca a cambio de 400 millones de pesetas y en el club de la capital andaluza disputó más de 250 partidos y ganó una Copa del Rey antes de regresar al club mallorquín en 2005.