La imagen del jugador del Son Verí Diego Romero, con una herida inciso contusa en la nariz producto de un mordisco, ha provocado un gran impacto en el fútbol balear. | R.D

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«Yo no niego que le haya causado esa herida, pero en ningún momento fui a morderle ni soy el nuevo Luis Suárez como van diciendo. Fue Diego Romero el que vino a por mí después del partido para propinarme un cabezazo». Iván Bonnin Bote, el delantero del Rotlet Molinar implicado en la acción con el centrocampista del Son Verí, atendió a Ultima Hora para analizar lo sucedido en el encuentro de Preferente disputado el pasado domingo. Este periódico intentó de forma infructuosa obtener la versión del jugador del Son Verí para analizar los hechos.

Bote quiso dejar claro que él no fue a morder en ningún momento al jugador del Son Verí. «El agredido fui yo porque, además de sufrir amenazas verbales durante todo el partido, al finalizar fue él (por Diego Romero) el que se lanza a por mí para propinarme un cabezazo y se produce el golpe con mis dientes», señala el jugador del Rotlet, quien interpuso una denuncia tras recibir una serie de audios amenazantes en su teléfono móvil. «Yo soy de los que piensan que lo que pasa en el campo se queda ahí, pero a la hora de comer comencé a recibir mensajes y por ahí no paso. Esto está en manos de la Justicia y ya veremos cómo acaba», subraya el delantero.

«Si tengo que ser sancionado, lo seré y no tengo ningún problema en pedir disculpas, pero las cosas se tienen que contar cómo han sucedido y por qué se ha llegado hasta esta situación. Es una forma de justificar todo lo que sucedió en el partido de la primera vuelta, cuando agredieron a nuestro jugador Adrián Arbos, al que le fracturaron el tabique nasal».

Iván Bonnin sí que reconoce que quizás se pudo equivocar a la hora de celebrar el tercer gol. «Es de lo único que quizás me puedo arrepentir, de la forma de celebrar el gol porque le tiré dos besos a Xavi Flexas -el portero del Son Verí- pero fue una forma de desahogarme después de un partido cargado de tensión por los hechos del partido de la primera vuelta».

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Bote describe la tangana que se produjo al finalizar el encuentro y que desembocó en las heridas a Diego Romero:«Yo me fundí en un abrazo con mi entrenador para celebrar la victoria, cuando de repente se acercó Diego. Le hice el gesto con los tres dedos haciendo referencia a los tres goles que se habían comido y a partir de ese momento el ambiente se caldeó. El se abalanzó sobre mí para darme un cabezazo y me dio en los dientes. Yo no le mordí».

El jugador del Rotlet no ha hablado con ningún futbolista del Son Verí ni con la Federación Balear. «No he hablado con nadie. El acta arbitral no refleja nada de lo sucedido ni tampoco la delegada federativa. No sé qué sucederá pero repito que si tengo que ser sancionado, lo seré; pero hay que saber cómo se ha llegado a esta situación y por qué han sucedido estas cosas. No se puede justificar lo que pasó en la primera vuelta sin contar toda la verdad».