Iniesta y Villa celebran el primer tanto del Barça ante el Shakhtar. | ALBERT GEA

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Cuatro clásicos en 18 días es la agenda que aguarda al Real Madrid y al Barcelona si el Tottenham y el Shakhtar no logran remontar el 4-0 y el 5-1 que sufrieron en la ida de los cuartos de final de la Liga de Campeones. Los dos grandes del fútbol español no quieren desviar su atención de sus próximos compromisos ligueros, pero la envergadura de sus próximos duelos deja al descubierto la hoja de ruta que están trazando tanto los culés como los merengues.

Los dos equipos se enfrentarán por la liga el 16 de abril, jugarán la final de la Copa del Rey cuatro días después y ahora todo apunta a unas semifinales de la Liga de Campeones entre sí para el 27 de abril y el 3 de mayo. El Barça se arma de cautela y el Madrid, con las mismas precauciones, estudia la idoneidad de echar mano de unas rotaciones que podrían definir sus prioridades del curso.

La única mención de Guardiola a las próximas batallas con el Real Madrid fue en relación al partido de liga del sábado en casa ante el Almería, la última cita del líder antes de visitar a su eterno rival. «No podemos perder el partido contra el Almería. Tenemos una ventaja de ocho puntos y tenemos que llegar al (estadio Santiago) Bernabéu con esa ventaja», remarcó Guardiola. «El Real Madrid es un 'equipazo' y tanto en liga como en la final (de la Copa) nos pueden ganar, pero el Almería no. Está prohibido perder en Almería», continuó.

Por su parte, el Real Madrid volvió al trabajo para preparar el encuentro que disputará el sábado ante el Athletic en San Mamés, donde Mourinho podría hacer rotaciones para culminar la recuperación de alguno de los jugadores blancos que forzaron para enfrentarse al Tottenham inglés en la Liga de Campeones. Es el caso de Cristiano Ronaldo y Marcelo Vieira, que es posible que viajen a Bilbao para ver el choque desde el banquillo. Los próximos compromisos del Real Madrid, con una visita a White Heart Lane y cuatro enfrentamientos ante el Barcelona, tres de ellos fundamentales, obligarían a Mourinho a dar descanso a dos de sus pilares en el equipo.