Sporting Mahonés 0

Mallorca B 0

SPORTING MAHONÉS: Eloy (2), David (2), Raúl Capó (2), Jeroni (2), Sergio (2), Moyano (2), Mourad (2), Pedro Capó (2), Guillem (2), Ismael (2) e Iray (2).
Cambios: Fullana (2) por Mourad y Vates (s.c.) por Ismael.

MALLORCA B: Tomeu (2), Ximo (2), Martí (2), Charlie (2), Ramón (2), Javi Castellano (2), Rubén (2), Pina (2), Sergi (2), Tejera (2) y Dani Castellano (2).
Cambios: Pereira (2) por Tejera, Nacho (1) por Sergi y Galera (1) por Ximo.

Àrbitro: Leo Ollo (1). Comité navarro. Amonestó a los jugadores locales Raúl Capó e Iray: y a los visitantes Tejera, Ximo y Javi Castellano.


Final feliz para el Sporting Mahonés en el Municipal, que no dejó pasar la segunda oportunidad y ató el punto necesario para asegurar su continuidad en Segunda División B. No era el día indicado para las florituras, de la brillantez en el juego, había que tirar de trabajo, seguridad en todas las acciones, defensivas principalmente, en definitiva, ir a lo práctico y así lo hizo el colectivo menorquín. Era vital sumar para no llegar al último partido con algo en juego, y por ello se entiende lo que fue el partido. Mayor control del Mallorca, con escasas ocasiones -mejores para los locales- y con la tensión que influyó en el rendimiento del equipo que se veía, por primera vez en toda la temporada, en una situación de angustia.
El Mallorca B se adueñó del esférico e intentó imprimir ritmo a su juego a lomos de Tejera, mientras Rubén y Dani Castellano abrían campo por las bandas.
El Sporting, fiel a su estilo de la segunda vuelta, presionó para robar y montar la contra pero sin el efecto de anteriores encuentros. La tensión por lo que había en juego pasó factura y a los menorquines les costó llegar al portal rival, aunque en las fases finales de cada parte fue cuando estuvo más entonado.


Poderío

El dominio mallorquinista no le reportó beneficios, el Sporting se multiplicó tapando agujeros y sólo en una falta puesta con rapidez para Dani Castellano, Sergi remató fuera dando el primer susto a los locales. El grupo de Esteva se sacudió por momentos la presión rojilla y por la derecha encontró la vía para pisar el área de Tomeu. Una acción de Mourad permitió a Guillem sortear al meta pero remató algo escorado. Tres minutos después, Moyano tuvo otra tras una falta botada por Iray, pero el testarazo del capitán se perdió fuera. Dos gotas de peligro en el desierto del poco juego que hubo, y la igualdad presidió el primer tiempo.
Bauçà puso en el partido a Pereira y el francés quiso complicar la existencia a los zagueros locales. Un pase suyo sirvió para que Sergi se zafara de Raúl Capó, aunque su internada fuera cortada por Sergio.
La intranquilidad reinó sobre el césped, el filial aflojaba el ritmo, controlaba el balón y el Sporting corría tras el rival. Agazapado atrás, el colectivo de Esteva trabajaba sin éxito para recuperar el cuero y lanzarlo a Guillem. El crono corría a favor de los locales, el punto era suficiente para atar la permanencia, pero tampoco se despreció el ataque, escaso eso sí. El Mallorca había dejado de ser tan incisivo, el Sporting respiró y con el pitido final se acabó el sufrimiento.