Miki Servera, en una imagen durante su etapa en el Melilla. | Melilla Baloncesto

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La particular 'Operación Retorno' que está protagonizando el baloncesto mallorquín este invierno vive un nuevo capítulo en Llucmajor. Y es que regresa a la Isla uno de los jugadores con mayor proyección de la cantera del CTEIB, que tras un largo devenir por las competiciones nacionales, jugando incluso en Inglaterra y Alemania, vuelve a casa. El escolta isleño Miki Servera (Palma, 1992) vestirá hasta final de temporada la camiseta del Palmer Basket Mallorca de la Liga EBA, que da forma a un fichaje de excepción con el que reafirma sus esperanzas de pelear por el ascenso a LEB Plata.

Servera, hijo del legendario capitán del Patronato Toni Servera, ha militado las últimas campañas en el Sparkassen Stars Bochum germano, tras pasar por el Worcester Wolves inglés, aventura que inició tras una dilatada carrera en ACB y LEB Oro, después de formarse en el Centre de Tecnificació y disputar el Jordan Brand Classic. Unicaja Málaga, Menorca, Murcia y CAI Zaragoza vieron jugar en ACB a Miki Servera, de 30 años y 1'98 metros de altura, quien también militó en la segunda categoría nacional en Bàsquet Mallorca, Castelló, Navarra, Huesca o Melilla.

Ahora, Miki Servera regresa a casa para ponerse a las órdenes del técnico Óscar Olivenza dentro del proyecto del Palmer Basket Mallorca, referente del Grupo C-1 de la Liga EBA, y que el próximo sábado (17:30 horas) recibirá al Pancho Rentals Visit Calvià Agora Portals en el derbi mallorquín de la categoría. Con nombres ilustres como los de Toni Vicens, Pol Olivier o Ryan Nicholas, entre otros, ahora el Palmer firma experiencia y calidad de la mano de un talento mallorquín que busca de nuevo su espacio: Miki Servera.