Pau Tomàs y Álex Pérez, durante un entrenamiento. | Bahía San Agustín

Ganar. No cabe otro resultado ni otro desenlace el próximo sábado (20:30 horas) en la cancha del Almansa. A seis partidos (contando el aplazado ante Movistar Estudiantes) del cierre de la temporada regular en la LEB Oro, dos victorias separan al Palmer Alma Mediterránea Palma (8-20) del Prat (10-19) y de una permanencia que cotiza muy cara, pero a la que no renuncian mientras haya opciones matemáticas. «Necesitamos esta victoria, es lo único que tenemos en mente», aseveraba el técnico del cuadro isleño, Álex Pérez, que de cara al determinante encuentro tendrá de nuevo una rotación corta, con ocho jugadores del primer equipo, toda vez que Marc Peñarroya se ha incorporado al grupo a pleno rendimiento. A ellos, se unirán los jóvenes Xavi Andreu y Marc Aguiló en vistas «a otra final» ante una semana trascendental, con Estudiantes en el horizonte tras el paso por Almansa y el Oviedo en Son Moix el día 1.

«Van a intentar parar nuestro ritmo buscando alternativas para frenar el juego rápido que desarrollamos», explicaba Pérez, quien espera «bastantes trampas en defensa y un partido complicado» ante el Almansa dirigido por el mallorquín Rubén Perelló, que con doce victorias respira en la tabla. «El partido del sábado es una final», reiteraba Álex Pérez. El técnico del Palmer Palma, junto a Pau Tomàs, tiene que gestionar una plantilla corta y dosificar esfuerzos ante un momento crítico. «No podemos llevar a cabo los entrenamientos tan intensos como hacíamos habitualmente, pues queremos que los jugadores estén al 100% en el partido», proseguía Álex Pérez, que lamenta la salida de Pavel Marinov y ensalza la actitud del grupo ante un panorama tan complejo. «Si compartimos el balón y somos solidarios, como lo hemos sido en otros partidos, es difícil defendernos», resaltó el preparador andaluz del Palmer Palma, que no quiere hablar de nada que vaya más allá de Almansa, pese a la agitada semana que les espera.