0

El de ayer no fue un día corriente en las oficinas del Bàsquet Mallorca. Inmersa en plena lucha deportiva por seguir en la LEB Oro, y en los despachos por cumplir con los compromisos adquiridos y cerrar el presupuesto, la entidad que preside Antoni Ramis sufrió un terremoto institucional de gran intensidad. Uno de sus directivos -en la actualidad vocal-, e histórico del baloncesto en la capital de es Raiguer, Joan Rubert, se convertía en protagonista al trascender un plan trazado por él mismo, y que pretendía dar forma a un proyecto con miras a la ACB en un plazo de entre tres y cuatro años. Para ello, Rubert habría conseguido el respaldo de un amplio y fuerte grupo de empresarios y profesionales liberales de diferentes sectores, a los que pretende reunir el próximo 9 de abril, junto a representantes de la ACB y de la propia Federación Española. Diversos estamentos y personalidades del deporte de la canasta en el archipiélago estarían al tanto de la iniciativa de Rubert, que en la junta directiva que hoy celebrará el Bàsquet Mallorca deseaba dar a conocer de forma oficial sus intenciones a sus compañeros de equipo. Hacer de la entidad con sede en la capital de es Raiguer el referente del deporte de la canasta era la idea de un Rubert al que en la jornada de hoy se le pedirán explicaciones por parte del resto de la junta directiva, que no ha reaccionado positivamente ante la iniciativa de uno de los integrantes con más rodaje en estas lides.
Y es que el presidente del Bàsquet Mallorca, Antoni Ramis, se mostró «molesto» por la forma de actuar de Rubert, y fue tajante al afirmar que «no hemos dado ningún paso. Es de recibo explicar que no es posible realizar ningún proyecto ACB, más cuando tenemos que abonar las nóminas de los jugadores y empleados del club de los últimos tres meses. Eso, y mantener la categoría es nuestro reto en el día a día. Todo lo demás es inviable, y se cae por su propio peso», explicó.
Ramis reconoció que Rubert les realizó una propuesta de este tipo «de manera informal, que no ha pasado por la directiva y no es válida», y no esconde que iniciativas a la hora de unir a empresarios para apoyar al club «no son nuevas».
El dirigente dijo estar descontento por la manera de enterarse de este proyecto «pues hay directivos que ni lo saben, o se lo han dicho por la calle. No son formas. Nosotros, no tenemos constancia oficial de nada. Si hay ideas, las queremos tratar en junta. Y si se tiraran adelante, debe ser con el compromiso de todos, pero ahora tenemos otra prioridades» aseveró Antoni Ramis, quien frenó en seco toda especulación.