El delantero del Atlètic Baleares Manel Martínez, el héroe de la eliminatoria ante el Celta de Vigo. | Efe

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La historia vuelve a reclamar al Atlètic Baleares, al que la Copa del Rey vuelve a ofrecer la oportunidad de plantar cara a otro equipo de la Primera División con el jugoso premio de una plaza en los cuartos de final del torneo. un hito jamás alcanzado por la entidad palmesana, que volverá a aferrarse a la magia del Estadi Balear para intentar tumbar a uno de los ‘grandes’ del fútbol español, un Valencia que intentará imponer sus galones en el fortín de un Estadi Balear que vivirá un lleno para recordar (12 horas, DAZN) en la tercera visita de un conjunto de Primera División gracias a la magia de una Copa del Rey que quiere seguir apurando y disfrutando el equipo de Xavi Calm.

En un duelo marcado por las bajas causadas por la COVID, pero en el que la ilusión desborda en las filas blanquiazules, con más de 4.000 aficionados presentes este domingo en el Estadi, la cita ante el Valencia ya es un premio para un equipo que es una referencia dentro de la Primera División RFEF, de la que ya es el único representante a estas alturas de la competición.

«El Valencia ya viene avisado y eso es peor para nosotros», recordaba el técnico del ATB, Xavi Calm, en la previa del duelo, para el que se aferra a la solvencia del grupo y la efectividad en ataque de los blanquiazules, que en dos partidos ante sendos equipos de Primera apenas han encajado un gol en un Estadi que es un argumento diferencial.

Entidad

No es uno equipo más el Valencia. Tampoco lo eran Getafe y Celta de Vigo, pero los de Bordalás llevan consigo un historial y unas necesidades que hacen para ellos obligatorio ganar este domingo y estar en el sorteo de cuartos de final de una Copa del Rey que para el equipo levantino es una tabla de salvación para su temporada, llegando a la cita de hoy tras encadenar dos derrotas (ante Espanyol y Real Madrid) que no lastran el potencial de los valencianistas, más pendientes del mercado de fichajes y la posible salida de Wass al Atlético de Madrid. Con una larga lista de ausencias, pero a la vez con un plantel de garantías, Bordalás exigirá el máximo a un Valencia obligado a ganar a un ATB que no tiene nada que perder a estas alturas. Al contrario, la victoria y la clasificación colocarían al equipo de Calm en un escenario inédito a lo largo de su historia.

Será un duelo especial para Delgado y Petcoff, con pasado valencianista, pero por encima de todo, será la gran fiesta de la familia del Atlètic Baleares, que en una temporada marcada en rojo en sus aspiraciones en la Liga, goza de una ocasión histórica para colarse en los cuartos de final de la Copa del Rey, en la que han encontrado en el meta Xavi Ginard a uno de sus grandes héroes, siendo vital para entender el presente tras su heróico gol en Calahorra, primera parada de una singladura que ya forma parte de la historia de la entidad de la Vía de Cintura, que ha agotado el papel para la cita.
Las bajas de los lesionados Alfonso y Olaortúa y las ausencias por COVID serán las que lastren el potencial del ATB, que buscará volver a complicar la vida al Valencia en una Copa en la que ha sufrido más de lo esperado en sus dos últimas apariciones.

Apuros

Tras un apacible estreno ante el Utrillas turolense, frente al Arenteiro logró avanzar en la prórroga, y ante el Cartagena tuvo que esperar al minuto 93 para certificar su pase a unos octavos de final en los que les espera la gran sensación del torneo: un Atlétic Baleares que ya no le tiene miedo a nada a estas alturas de la Copa del Rey más feliz de su historia.

Apoyado en la fuerza del Estadi y de su gente, el Atlètic Baleares lleva viviendo con pasión los días previos a un duelo que ha generado enorme ilusión en el entorno, que sueña con algo más grande todavía en una competición que ha brindado un plus extra de felicidad en una temporada en la que el ascenso vuelve a ser la prioridad dentro de su incursión en la Primera RFEF, de la que es uno de los pesos pesados.