Puig dels Albellons: la vieja atalaya de Caimari | Tomàs Vibot

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En la entrega de hoy proponemos una breve ruta por la zona oriental de la Comuna de Caimari, coronada por las cimas del Puig Nespler (627 m) y el Puig dels Albellons (585 m). Se trata de una ruta sin ninguna dificultad de seguimiento, pero con el inconveniente del fuerte desnivel.

Duración: 2h-2’30 h.
Dificultad: Baja.
Equipo: Media montaña.
Agua: No.
Ayuda: Mapa Tramuntana Norte (editorial Alpina).

➡ Inicio

Empezamos a caminar desde la villa de Caimari, por la misma carretera de Lluc. Salimos del pueblo en dirección al santuario y en la primera curva de la carretera seguimos por el Camí Vell.

➡ Camí Vell de Lluc

Pronto aparecerán restos de empedrado y pasaremos bajo la gran roca conocida como el Cavall Bernat o la Filosa de la Mare de Déu. Seguidamente, el camino penetra en el bosque, donde a la izquierda se alza otra roca con tradición legendaria: el Còdol d’en Seda.

Caimari, desde la cima del Puig dels Albellons.

➡ Comellar dels Albellons

Poco más adelante el camino desemboca en la carretera. Enfrente sigue el Camí Vell, concretamente el tramo conocido como la Costa Llarga. Ahora bien, nuestra ruta sigue un poco más a la derecha, por una escalera que supera la barrera que nos llevará hasta el inicio del Comellar dels Albellons. Una vez en el otro lado, encontramos un abrevadero moderno, sobre el que se sitúa su aljibe.

➡ Coll dels Albellons

La pendiente se acentúa en el centro de la vaguada, totalmente desforestada. El camino es una pista forestal abierta sobre una antigua vía de carro que servía para acceder a los dos hornos de cal que encontramos más arriba. También localizamos viejas carboneras.

El camino muere junto a una antigua carbonera. Desde aquí ya vemos el Coll dels Albellons (537 m). Para llegar, sólo hay un tímido sendero de cabras y algún hito esporádico. Pese a esto, el acceso no es difícil. Una vez en el collado vale la pena fijarse en el viejo mojón que marcaba el límite de la Comuna.

➡ Puig dels Albellons

Para acceder a la cima, hay que seguir la pared de mampostería hacia la derecha. En primer lugar, superaremos una primera cota de 583 metros, desde donde disfrutaremos especialmente de las vistas del Puig de Massanella.

Después de un suave descenso, viene la cima propiamente dicha, con 585 metros y coronada por el clásico vértice geodésico. Las vistas ahora se expanden hacia el interior de Mallorca, con los pueblos de Caimari y Selva a nuestros pies, y la ciudad de Inca al fondo.

➡ Vuelta

Descenderemos por el mismo camino, siempre siguiendo las trazas del sendero.