Los beneficios y los riesgos de seguir esta alimentación que restringe de manera extrema los carbohidratos.

La cetosis se ha convertido en uno de los temas más populares en Instagram y TikTok entre aquellas personas que buscan perder peso tras los excesos del verano. Un dieta cetogénica se basa un plan alto en grasas, moderado en proteínas y bajo en carbohidratos que puede ayudarte a adelgazar. Aunque si te has planteado seguirla para perder peso, conviene que antes sepas los cambios que va a experimentar tu cuerpo y, siempre que sea posible, contar con la ayuda de un profesional.

El objetivo de la dieta es lograr la cetosis, que es cuando el cuerpo pasa a quemar grasa como combustible en lugar de su fuente de energía típica, carbohidratos. Generalmente, lo que alimenta y da energía a nuestro organismo es la glucosa en forma de carbohidratos como la harina, los granos, las verduras y las frutas. Pero cuando reduces drásticamente la ingesta de carbohidratos en la dieta Keto, el cuerpo se autoabastece de grasa almacenada. El hígado utiliza la grasa para producir ácidos llamados cetonas, y estas cetonas se liberan de nuevo en el torrente sanguíneo y se utilizan como fuente de energía.

Aunque la dieta cetogénica es segura para las personas saludables, puede que aparezcan algunos efectos secundarios al principio. Puede aparecer la gripe keto que provoca una disminución en la energía y en la capacidad mental, un incremento en la sensación del hambre, problemas de sueño, náuseas, malestar digestivo y disminución del rendimiento en el ejercicio.

Aquellas personas que quitar seguir este tipo de dieta puede comer carne, pescado, huevos, mantequilla y crema, queso, nueces y semillas, aceites saludables, aguacate y verduras bajas en carbohidratos.