Por qué no eres capaz de oler tu propio aliento.

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La nariz de una persona humana tiene la capacidad de detectar más de un billón de olores diferentes, sin embargo, entre ellos no se encuentra nuestro olor corporal ni el de nuestro aliento, algo que podría ponernos en aprietos en más de una ocasión. Varias teorías podrían dar respuesta a este problema, según recoge Gizmodo.

La primera de ellas explica que tal vez nos acostumbremos a nuestro propio hedor, lo que provoca que ya no podamos detectarlo más, tal y como sucede con el olor de nuestra casa. Según esta hipótesis, la aclimatación de nuestra nariz a nuestro olor nos permite captar otros olores desconocidos que podrían avisarnos de un posible peligro.

En cambio, otra de las teorías sostiene que nuestros receptores captan el aliento de otras personas debido a que el aire que se expulsa al hablar es distinto al que se deja salir al exhalar, ya que el movimiento de la lengua mientras dialogamos hace que los olores de la parte posterior de nuestra boca salgan fuera de ella. Una acción que nosotros no podemos realizar al mismo tiempo.

Pero, siguiendo esta lógica, sí que podríamos saber cómo huele nuestro aliento al hablar, algo que la última hipótesis explica: no podemos olerlo porque no podemos liberar por completo el aire de nuestros pulmones e inhalar al mismo tiempo.

Cuando una persona habla, su interlocutor respira casi al mismo tiempo ese aire, por lo tanto, si somos nosotros los que estamos hablando no podemos percibirlo porque no es posible inhalar al mismo tiempo que exhalamos, por lo que antes de poder detectar el olor de nuestro aliento, este ya se ha disipado.