Una mujer, leyendo un libro.

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Seguro que alguna vez hemos estado en un bar y hemos visto a una persona alejando el periódico todo lo que podía porque parecía que tenía dificultades para leer la letra pequeña de la prensa. Esta es una de las señales de que se puede tener presbicia, aunque muchas personas todavía no lo saben.

Esto es algo que afirma la Sociedad Española de Oftalmología tras haber hecho el estudio VER&SE BIEN. En él se descubrió que la mitad de los españoles entre 39 y 54 años no estaban seguro de si tenían o no presbicia, aunque un 60% sí tenían problemas para leer la letra pequeña de algunos envases, como los yogures, y a un 50% de las personas les costaba enfocar de cerca.

El estudio aclaró que estas dudas sobre la presbicia tienen un componente emocional, ya que este problema en la vista se suele asociar con hacerse mayor. Por eso, algunas personas retrasan la visita al oftalmólogo todo lo que pueden hasta que tienen serias dificultades para ver de cerca las letras pequeñas.

La presbicia es un problema en la vista que dificulta poder enfocar y leer las letras más pequeñas. Cuanto más se acerca la vista al papel, más borrosas se ven, por lo tanto, la solución es alejar el documento. Sin embargo, cuando esto se hace, la dificultad para leer esas letras pequeñas sigue estando presente.

La Sociedad Española de Oftalmología explica que la presbicia surge debido al envejecimiento normal del cristalino. Según el estudio que realizó, los primeros signos de presbicia suelen notarse a partir de los 45 años. Sin embargo, un 13% de las personas encuestadas los comenzaron a percibir antes de los 40.

Para saber con certeza si se tiene presbicia o no, hay que atender a sus síntomas. Cuando hay dificultad para leer y acercar el papel no lo resuelve, sino que lo empeora, este es un claro indicativo de presbicia. No obstante, esto sucede de una forma muy gradual. Al principio, apenas se aprecia.

Con todo, pueden aparecer cefaleas, fatiga o vista cansada debido a la necesidad de tener que forzar la vista. También, puede surgir enrojecimiento ocular y picor. Por eso, conviene acudir a un oftalmólogo para que pueda revisar los ojos y confirmar si el problema es la presbicia.

Aunque la solución más socorrida es el uso de gafas, la Sociedad Española de Oftalmología sí contempla la posibilidad de operarse y eliminar por completo este problema en la vista. Para ello, el oftalmólogo analizará cada caso en particular y recomendará diferentes soluciones dependiendo de la persona: láser bilateral, láser unilateral, lentes intraoculares o implantes corneales.

No obstante, como la presbicia solo afecta a las personas que la padecen en el momento de leer o tener que enfocar la vista en algo que esté cerca la opción de las gafas suele ser suficiente. Sin embargo, la cirugía es una alternativa.

Con el paso de los años, todas las personas terminan desarrollando presbicia, una condición de la vista que puede empezar a los 38 años, aunque lo habitual es que lo haga a los 45. Corregirla lo antes posible es fundamental para evitar dolores de cabeza y la fatiga visual debido a retrasar la visita al oftalmólogo.