Los investigadores han aislado más de 2.000 levaduras. | Pixabay

TW
0

El grupo de investigación en Microbiología de UIB ha estudiado en los últimos cuatro años la levadura autóctona con el fin de mejorar la calidad de los vinos locales, en el marco del proyecto "Estudio y multiplicación de levaduras autóctonas adaptadas a las características de las variedades locales". Esta iniciativa, que arrancó en 2017 en colaboración con varias bodegas de Mallorca, ha permitido obtener los primeros vinos fermentados con las levaduras autóctonas seleccionadas y producidas en las bodegas Can Majoral y Bodega Ribas, ha detallado la universidad pública balear en un comunicado.

En concreto, los investigadores han aislado más de 2.000 levaduras, de las cuales se seleccionaron inicialmente 200 de interés potencial para la vinificación y que finalmente quedaron en una veintena que fueron calificadas como aptas para realizar microvinificaciones. Cabe recordar que las levaduras son microorganismos que tienen una participación muy importante en el proceso de elaboración del vino, dado que se encargan de transformar los azúcares de la uva en alcohol, y por tanto así convierten el mosto en vino. Este proyecto pretendía obtener y conservar una colección de levaduras enológicas autóctonas de la isla y caracterizarlas mediante una identificación molecular, así como obtener vinos de calidad, singulares y arraigados en Mallorca.

En este proyecto han colaboradora la bodega Miquel Gelabert, Miquel Oliver, Ribas, Galmés y Ribot, Mesquida Mora, 7103 Petit Celler, Bordoy y Can Majoral. Los resultados de esta investigación, financiada por la Conselleria de Innovación, Investigación y Turismo, han sido presentados en el campus universitario ante representantes del sector vitivinícola.